IRÁN | Detenidos cuatro periodistas en los últimos días

28.12.2016 21:10

 

Reporteros Sin Fronteras (RSF) condena la continua persecución de periodistas en Irán, donde otros cuatro han sido detenidos en la capital y en la ciudad suroccidental de Abadán en los últimos 11 días.

 

La redactora de sociedad de Borna News, Tahereh Riahai, fue detenida en su domicilio de Teherán el 27 de diciembre por agentes de los servicios de inteligencia de la Guardia Revolucionaria, que registraron su casa y luego se la llevaron. No ha habido ninguna declaración oficial sobre su detención o sobre dónde la tienen retenida.

 

Davood Dashtbani, director del mensual Vatanyoli (La voz de la patria), desapareció el 26 de diciembre y pudo hacer una breve llamada a su esposa al día siguiente para hacerle saber que lo habían detenido.

 

A Arash Ghaleh Golab, que trabaja para varios medios de comunicación de la provincia de Khuzestan, lo detuvo el 21 de diciembre un tribunal revolucionario en Abadán por colaborar con un periodista en el extranjero. La provincia de Juzestán ha visto una reciente ola de detenciones de intelectuales y periodistas.

 

El Ministerio de Inteligencia detuvo al periodista Hassain Moussavi y al poeta Raouf Delfi en su domicilio de Abadán el 17 de diciembre. No se sabe adónde fueron llevados y sus familias no han recibido noticias de ellos desde su detención. Moussavi ha trabajado con varios medios de comunicación de la provincia de Juzestán, entre ellos el semanario Yadegar.

 

Tanto Moussavi como Delfi criticaron recientemente el clima de seguridad en Abadán y que la policía hubiera impedido la celebración de una ceremonia en Teherán el 2 de diciembre para conmemorar los asesinatos, en el otoño de 1998, de muchos intelectuales y periodistas que defendían la libertad de expresión.

 

Rahil Moussavi, una joven fotógrafa, fue detenida el 8 de diciembre en la ciudad sureña de Khorramshahr tras cubrir una reunión de ambientalistas preocupados por el río Karun.

 

Un total de 29 periodistas y periodistas ciudadanos están ahora detenidos en Irán, que es una de las cinco mayores cárceles del mundo para los trabajadores de los medios de comunicación.