MALI | Retroceso de la libertad de información tras el asesinato de los periodistas franceses

05.11.2013 09:44

El asesinato de los periodistas de Radio France Internationale (RFI) Gislaine Dupont y Claude Verlon -ocurrido este 2 de noviembre en las afueras de Kidal, una localidad del Adrar de los Ifoghas, ha puesto de manifiesto las enormes amenazas que acechan a la libertad de información en esta parte del norte de Mali.

 

El doble asesinato sucede tras una disminución de la seguridad en el extremo norte del país, que -a pesar de la Operación Serval de Francia y el despliegue de una misión de paz de la ONU, MINUSMA – segue sin estar bajo control del gobierno maliense.

 

Con estas dos muertes, se eleva a tres el número de periodistas de RFI muertos mientras hacían su trabajo en la última década. Jean Hélène, corresponsal de RFI en Costa de Marfil, recibió un balazo mortal en la cabezal del sargento de Policía Théodore Seri Dago cerca del cuartel general de la policía nacional el 21 de octubre de 2003. El gobierno de Costa de Marfil concedió a Hélène un premio póstumo hace dos semanas.

 

Mali está en el puesto 99 -de 179 países- en la Clasificación Mundial 2013 de Reporteros sin Fronteras y ha caído 74 puestos con respecto a su posición en 2012.

 

Anarquía en Kidal

 

La mejora de la situación de seguridad en Kidal que debía haber seguido al acuerdo de junio de 2013 ha llegado a materializarse. Se ha nombrado a un gobernador, pero el rebelde Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA) sigue ocupando el edificio del gobierno.

 

A Kidal ha regresado un destacamento de 200 hombres del ejército maliense, pero ha acampado en las afueras de la ciudad y no controla la situación. Las fuerzas de paz MINUSMA, que deberían asegurar Kidal, pero se ven limitadas por los términos de su mandato de la ONU.

 

En la actualidad hay algunas tropas francesas en Kidal como parte de la Operación Serval, pero son pocos y se concentran principalmente en las operaciones antiyihadistas en el desierto.

 

El papel desempeñado por el jefe tuareg islamista Iyad Ag Ghaly en la reciente liberación de los rehenes franceses ha restaurado algo de legitimidad a su grupo, Ansar Dine. Sus hombres volvieron hace unas semanas a Kidal, por donde ahora circulan con total impunidad.

 

La tensión crece en esta región inestable en el periodo previo a las elecciones parlamentarias, previstas para el 24 de noviembre. Ha habido enfrentamientos entre rebeldes y soldados de Mali a finales de septiembre. El 30 de octubre se dispararon obuses a la ciudad norteña de Gao desde bases islamistas.

 

Apagón informativo en el norte

 

La libertad de información ha sido una de las principales víctimas de la guerra entre los distintos grupos armados rebeldes, por un lado y las fuerzas internacionales y Mali, por el otro.

 

La presencia de la gran fuerza internacional que se ha desplegado en el norte de Mali podría haber garantizado un mejor acceso a la información para los periodistas, pero en la práctica se ha impedido a los medios cubrir los hechos. La seguridad ha sido utilizada como pretexto para mantener a los periodistas a distancia, en una clara violación de la libertad de información.

 

Las autoridades malienses expulsaron a la ​​periodista francesa Dorothée Thienot de Gao el 16 de abril 2013, después de que ésta criticase el maltrato del ejército maliense hacia los civiles en la ciudad norteña de Sévaré.

 

El ejército francés evacuó a más de 50 periodistas de Gao el 10 de febrero de 2013, después de una repentina reactivación de los enfrentamientos con el Movimiento por la Unicidad y la Yihad en África Occidental (MUJAO). Las pocas fotos y videos obtenidos por estos periodistas fueron los primeros en ilustrar la guerra en Mali.

 

Los periodistas no pudieron cubrir las operaciones militares francesas en enero de 2013, ya que se mantuvieron a 100 km de la línea del frente. Sólo los equipos de la televisión estatal francesa lograron acercarse a los combates. Pero tenían que ir "empotrados" entre las unidades del ejército francés.

 

Cuando los distintos grupos armados islamistas controlan el norte, acallan a las emisoras de radio que operan allí, generalmente cerrándolas. Malick Aliou Maïga, presentador de Radio Aadar-koim -la única que aún funciona en Gao, fue gravemente golpeado por miembros MUJAO el 6 de agosto de 2012.

 

Alrededor de 30 hombres uniformados irrumpieron en los locales de Africable TV en Bamako el 12 de junio de 2012, e impidieron al periodista Abdoulaye Barry difundir una entrevista exclusiva con el secretario general del MLNA, Mohamed Lamin Ould Ahmed.

 

Liseron Boudoul, periodista franccesa de televisión del canal comercial TF1, fue detenido durante el fin de semana del 9 y 10 Junio ​​de 2012, para evitar su visita a la zona norte del país por "razones de seguridad". Fue escoltada de vuelta a Bamako para embarcarla en un vuelo de regreso a Francia.

 

La población maliense ha expresado en varias ocasiones su rechazo a los malos tratos contra los periodistas. Cuando el 19 de enero se informó en Gao de que el periodista Kader Touré había sido asesinado por trabajar para emisoras de radio extranjeras, los lugareños lincharon al jefe de la policía islámica de la ciudad. Hay fuentes que confirmaron a los pocos días que Touré en realidad sigue vivo.

 

Medios amordazados después del golpe de marzo de 2012

 

El golpe de Estado militar de marzo 2012 asestó el primer gran golpe a los medios de comunicación de Mali.

 

Saouti Haidara, el editor del diario privado L'Indépendant , fue secuestrado y golpeado en julio de 2012, once días después de que el editor de L'Aurore, Abdrahmane Keita sufriera una emboscada perpetrada por cinco hombres armados que le dieron una paliza para después arrojarlo en las inmediaciones del aeropuerto de Bamako.

 

A finales de  marzo de 2012, Omar Ouahmane, periodista de France Culture fue atacado por militares golpistas, que lo dejaron atado a un árbol toda la noche. Al día siguiente, dos periodistas de Associated Press, uno de la BBC, así como dos periodistas de Mali, fueron arrestados y detenidos brevemente en el cuartel de Kati cuando trataban de entrevistar al recién derrocado presidente Amadou Toumani Touré.

 

La última víctima de este apagón informativo es un programa especial que RFI había planeado emitir desde Malí el 7 de noviembre. El 2 de noviembre, RFI anunció que había sido cancelado.