Dos años de guerra en Ucrania: RSF cifra en más de 100 los periodistas víctimas de agresiones rusas y en 1.500 los apoyados por la ONG

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  • La organización hace balance de los ataques cometidos por las fuerzas rusas contra periodistas y de la asistencia prestada a reporteros y medios por la ONG.
  • RSF condena la prórroga de la prisión preventiva a Pablo González, que cumple el 28 de febrero dos años de cárcel, y urge a que el periodista español sea juzgado.

 

Más de un centenar de periodistas locales e internacionales han sido víctimas de distinta índole de las fuerzas rusas, desde el inicio de la invasión de Ucrania, el 24 de febrero de 2022. Al menos 11 reporteros han sido asesinados, mientras que otros han resultado heridos (35), encarcelados (12) o desaparecidos (2). Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha brindado apoyo directo a más de 1.500 profesionales y 150 medios. Durante estos dos años, la organización también ha seguido de cerca el caso del periodista español Pablo González, que el 28 de febrero cumple dos años en prisión preventiva en Polonia. RSF urge a las autoridades polacas a juzgarlo a la mayor brevedad y a sustentar sus graves acusaciones.

Desde la invasión rusa lanzada el 24 de febrero de 2022, miles de periodistas en Ucrania continúan cubriendo la guerra a pesar del contexto de deterioro de la seguridad debido a los ataques deliberados y bombardeos rusos. En los territorios ucranianos ocupados por Rusia, todas las voces independientes locales han sido aniquiladas y obligadas a cesar su actividad.

  • En 2023, dos periodistas que informaban cerca del frente en Ucrania perdieron la vida, sumándose a los nueve asesinados el año anterior. Arman Soldin, de Agence France-Presse (AFP), fue alcanzado y muerto por una lluvia de cohetes el 9 de mayo, mientras cubría la situación cerca de Bajmut, en la región de Donetsk. Unos días antes, Bohdan Bitik, periodista y fixer ucraniano, fue abatido por un francotirador ruso cuando informaba junto al corresponsal del diario italiano La Repubblica cerca de Jersón, en el sudeste del país.

 

  • Además de estos 11 periodistas muertos desde febrero de 2022, 35 reporteros ucranianos y extranjeros han resultado heridos mientras realizaban coberturas, sobre todo en regiones próximas a la línea de frente.

 

  • En los dos años de guerra, al menos doce periodistas locales han sido detenidos -y algunos, condenados- por las fuerzas rusas de ocupación. En Crimea, se ha recrudecido la represión contra los periodistas independientes. Iryna Danylovytch, reportera que colaboraba con varios medios locales, fue secuestrada en la península por las fuerzas rusas de inteligencia interior (FSB) en abril de 2022 y trasladada a una cárcel en Rusia, en julio de 2023.

 

  • Dos periodistas ucranianos permanecen desaparecidos en Rusia. Victoria Roshchyna, del medio digital Ukraïnska Pravda, fue vista por última vez el 4 de agosto de 2023, cuando se dirigía a territorios ocupados a través de Rusia. En marzo de 2022, ya había sido secuestrada por fuerzas rusas en Melitopol y liberada días después. Según una investigación de RSF, Dmytro Khyliuk, de la agencia ucraniana Unian, ha sido también víctima de una “desaparición forzada”. RSF ha confirmado que está vivo y detenido por las fuerzas rusas en el país.

 

 

  • En los últimos dos años, RSF ha interpuesto ocho denuncias por crímenes de guerra ante la Corte Penal Internacional (CPI) y otras ocho ante la Fiscalía General de Ucrania de forma simultánea, así como dos denuncias ante la Justicia francesa.

 

 

Seguridad, formación, protección, ayuda

Además de realizar un seguimiento exhaustivo de la situación de los periodistas ucranianos e internacionales en el terreno, RSF ha brindado apoyo directo en forma de ayuda material, asistencia psicológica y respaldo económico.

Desde el inicio de la invasión rusa, RSF estableció dos Centros para la Libertad de Prensa en Lviv y Kiev, mediante los cuales ha apoyado a 1.500 periodistas y 150 medios con equipos profesionales, asistencia financiera y capacitación en periodismo. Se han proporcionado equipos de protección personal (cascos y chalecos antibalas), protección contra amenazas NRBC (Nuclear, Radiológica, Biológica, Química), botiquines de primeros auxilios y suministro de energía (baterías, generadores de gasolina y paneles solares) a más de 900 periodistas y 96 medios, junto con apoyo psicológico para aliviar el estrés causado por las condiciones de trabajo en zonas de conflicto. RSF también ha otorgado ayudas económicas a 35 medios, especialmente aquellos en áreas cercanas al frente.

Caso Pablo González

Durante estos dos años de conflicto, RSF ha vigilado de cerca el desarrollo del caso del periodista español Pablo González, quien cumplirá dos años de prisión preventiva el 28 de febrero en la cárcel de Radom, Polonia, después de que la corte de apelaciones de Lublin decidiera, el pasado jueves 15, prorrogar tres meses, por octava vez consecutiva, su detención a la espera de juicio. La organización condena esta nueva prolongación de la prisión preventiva y urge a las autoridades polacas a juzgarlo a la mayor brevedad y a sustentar las graves acusaciones que ha formulado contra él.

González fue arrestado cuatro días después de la invasión rusa de Ucrania en Przemyśl, donde cubría el éxodo de ciudadanos ucranianos hacia Polonia. Las autoridades polacas lo acusaron de ser un agente del GRU, la inteligencia militar rusa, y de realizar espionaje para el régimen de Vladimir Putin, aprovechando su condición de periodista.

A pesar de estas acusaciones, ni el tribunal, ni la Fiscalía polaca han presentado pruebas que respalden la acusación, y la defensa de González no ha comunicado haber tenido acceso a ellas. RSF espera que se celebre un juicio a la mayor brevedad para esclarecer el caso. Mientras tanto, González ha permanecido en prisión durante dos años, sometido a un régimen de encarcelamiento severo y con escasas visitas familiares.