RUSIA/UCRANIA | Rusia ha intensificado el acoso a periodistas en Crimea desde la invasión de Ucrania

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Tras la condena a 6 años de prisión de Yesypenko en febrero, Rusia ha multiplicado los casos por posesión o fabricación de explosivos en Crimea. Reporteros Sin Fronteras (RSF) presentó una denuncia ante la Corte Penal Internacional y la Fiscalía General de Ucrania por el trato dado a Irina Danilovych, la última periodista en ser juzgada en la Crimea anexionada por Rusia debido a una acusación falsa de fabricación o posesión de explosivos. Danilovych fue objeto de desaparición forzada, detención arbitraria y negación del derecho a un juicio justo. 

«La desalentadora serie de acusaciones falsas y juicios injustos continúa en Crimea», afirma Jeanne Cavelier, responsable del Área de Europa del Este y Asia Central de RSF. «El control ruso sobre las noticias y la información en los territorios ocupados ha alcanzado un nivel sin precedentes, por lo que presentamos una denuncia para que las autoridades rusas rindan cuentas por sus crímenes contra Irina Danilovych. Además, exigimos su liberación inmediata»

Danilovych fue inicialmente retenida durante 8 días (desde el 29 de abril hasta el 7 de mayo) en el sótano de la sede del Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB), en Simferopol, mientras su familia desconocía totalmente su paradero. De acuerdo con su abogado, fue objeto de pruebas del detector de mentiras y otras formas de presión psicológica mientras estaba incomunicada.

Su juicio por fabricación o posesión ilegal de explosivos comenzó el 22 de agosto, pero ha sido suspendido hasta octubre. Danilovych niega todas las acusaciones que recaen sobre ella, por las cuales se enfrenta a una posible condena de 8 años en prisión.

La periodista lleva siendo acosada años, especialmente en el punto álgido de la pandemia, por su cobertura de los graves problemas del sistema sanitario de Crimea para su página de Facebook y para la emisora estadounidense Radio Free Europe/Radio Liberty, entre otros medios de comunicación. El FSB ya la arrestó en 2016 y 2017, pero fue puesta en libertad sin cargos en ambas ocasiones.

Su juicio es la prueba del aumento de la represión en la península de Crimea desde que Rusia lanzase su invasión de Ucrania el 24 de febrero, todo ello documentado en reportajes realizados por ONGs locales como KrymSOS. Los mecanismos utilizados son parecidos a los utilizados por el Ejército ruso en los nuevos territorios ucranianos ocupados. Rusia anexionó Crimea en 2014.

Al menos 14 periodistas y blogueros de Crimea, incluyendo a Vladislav Yesypenko, periodista condenado a 6 años de prisión el 16 de febrero por cargos de «poseer y transportar explosivos», están actualmente en cárceles rusas, de acuerdo con la organización de derechos humanos ZMINA.

La última víctima es Vilen Temeryanov, periodista arrestado el 11 de agosto y detenido en Simferopol por cargos de participación en una organización terrorista, lo que implica una posible condena de 20 años en prisión. Temeryanov se encontraba cubriendo los juicios políticos en Crimea para Crimean Solidarity, un sitio de noticias web especializado en documentar la represión política, y para Grani.ru, un medio de comunicación ruso en el exilio. Otro periodista de Grani.ru, Remzi Bekirov, fue condenado a 19 años en prisión el 10 de marzo por un caso similar.

Rusia y Ucrania ocupan los puestos 155 y 106, respectivamente, de 180 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2022 de RSF.