CISJORDANIA | La represión contra los periodistas palestinos sigue la estela de la guerra en Gaza

0
1286

Desde el 15 de octubre, las fuerzas de seguridad israelíes han detenido en Cisjordania a cerca de quince periodistas palestinos. Reporteros Sin Fronteras (RSF) condena el recrudecimiento de la represión, que constituye un grave obstáculo a la libertad de prensa, y pide la inmediata puesta en libertad de estos periodistas.

La presión contra los periodistas se intensifica en Cisjordania. En este territorio gobernado por la Autoridad Nacional Palestina, siguen encarcelados al menos 14 periodistas palestinos, detenidos por las fuerzas de ocupación israelíes desde el comienzo de la guerra.

Los reporteros fueron detenidos principalmente en sus domicilios en el transcurso de redadas selectivas, entre el 15 de octubre y el 8 de noviembre. Es el caso del fotoperiodista Moaz Amarna, de la web de noticias J-Media. El 16 de octubre, varios soldados se presentaron en su domicilio, en el campo de refugiados de Dheisheh, al sur de Belén. Cuando Moaz Amarna les dijo que era periodista, los soldados llamaron por teléfono a su superior, que ordenó inmediatamente la detención del reportero por “incitación a la violencia”, según la organización palestina de defensa de la libertad de prensa Mada Center.

Trasladado a la cárcel israelí de Megiddo, el periodista fue condenado, dos semanas después, a seis meses de arresto administrativo. Según su abogado, desde entonces ha sido objeto de violencia diaria por parte de sus carceleros, que le han privado de atención médica básica. El reportero sufre secuelas de graves heridas en el cráneo causadas por un disparo del ejército israelí mientras cubría un enfrentamiento armado cerca de Jerusalén, en 2019; en aquel ataque también sufrió la pérdida de un ojo.

El director de la productora Space Media, responsable también de la oficina de prensa del municipio de Hebrón, fue detenido en su domicilio del sur de la ciudad hacia la 1 de la madrugada del 20 de octubre. Thaer Ziyad Al-Fakhouri, de 32 años, fue rodeado por soldados israelíes, según su padre, mientras que su esposa, sus hijos y el resto de la familia fueron obligados a permanecer en otro piso de la vivienda. Tras confiscarle las llaves y el teléfono móvil, los soldados se lo llevaron esposado y con los ojos vendados a un destino todavía secreto.

RSF denuncia un recrudecimiento de la represión marcado por el aumento de las detenciones abusivas de periodistas que cubren el estallido de la guerra en Gaza por parte de las fuerzas de ocupación israelíes en Cisjordania. Pedimos su liberación inmediata e incondicional, así como el fin de las presiones y amenazas que entorpecen el trabajo de los reporteros palestinos”.

Jonathan Dagher | Responsable del Área de Oriente Medio de RSF

A las detenciones de Moaz Ibrahim Ata Amarna y Thaer Ziyad Al-Fakhouri, se suman la de una decena de periodistas que trabajan por cuenta propia o para los medios de comunicación palestinos Palestine Information Center, Alam Falastin, J-Media, Al Hadath y las agencias de noticias Quds Press y Maan News Agency. Entre ellos, se encuentran Sojoud Assi (periodista de Al Hadath), Alaa Hassan al Rimawi (director de J-Media) y Abed al Naser Lahham (fotoperiodista de Maan News Agency).

Trabas al derecho a la información

Además de los 14 periodistas que permanecen detenidos, al menos otros siete reporteros independientes han sido retenidos e interrogados durante unas horas en puestos de control militares o policiales, antes de ser puestos en libertad.  

Mientras, a otros profesionales de los medios se les impide cubrir la información en Cisjordania. Equipos de J-Media, del canal de televisión jordano JRTV y del palestino Dafa, así como periodistas independientes palestinos e internacionales, han visto obstaculizada su cobertura de las manifestaciones en apoyo de Gaza. Algunos han sido agredidos físicamente, otros han recibido amenazas verbales o intimidaciones, y otros han sido objeto del lanzamiento de granadas aturdidoras por parte de las fuerzas armadas. Según los periodistas sobre el terreno, esta violencia se ha intensificado desde el 7 de octubre.