MARRUECOS / SAHARA OCCIDENTAL | “Pongan fin al calvario del periodista saharaui Mohamed Lamin Haddi”, urge RSF a las autoridades marroquíes

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Reporteros Sin Fronteras (RSF) hace un llamamiento urgente a las autoridades marroquíes para que liberen al periodista saharaui Mohamed Lamin Haddi, cuyo estado de salud es sumamente alarmante tras 78 días en huelga de hambre y que ahora está siendo alimentado a la fuerza. RSF sostiene que debe prevalecer el principio de humanidad.

Tanto la salud del periodista como las condiciones en las que se encuentra preso en la cárcel de Tiflet de Rabat son muy preocupantes. Detenido desde noviembre de 2010 y condenado a 25 años de prisión en 2013, Haddi trabajaba para RASD TV, un canal de televisión bajo influencia del Frente Polisario, que proclamó la República Árabe Saharaui Democrática en el Sahara Occidental en 1976 y que disputa la mayor parte del “Territorio no autónomo” a Marruecos.

Haddi emprendió una huelga de hambre indefinida el 13 de enero para llamar la atención sobre los malos tratos a los que está siendo sometido. Desde la semana pasada lo alimentan a la fuerza mediante sonda nasogástrica. Cuando logró llamar a su madre, el 24 de marzo, le dijo que había perdido toda la sensibilidad en la mitad del cuerpo.

Los allegados de Haddi apenas logran obtener información sobre lo que le ocurre, ya que las autoridades marroquíes le niegan el derecho a recibir visitas de familiares. El pasado 3 de marzo y después de casi un mes sin noticias suyas, su madre fue a la cárcel de Tiflet de Rabat, donde está preso. No pudo ver a su hijo y la policía marroquí la detuvo después de que el alcaide la denunciara acusándola de crear disturbios en la entrada del penal.

“El suplicio de Mohamed Lamin Haddi dura ya demasiado”, denuncia el secretario general de RSF, Christophe Deloire. “Es hora de ponerle fin y de sacar del olvido un periodista víctima de un conflicto que se ha prolongado 30 años, que lleva más de dos meses en huelga de hambre. Mohamed Lamine Haddi, al que metieron en la cárcel hace diez años tras un juicio injusto, está hoy en peligro de muerte y debe ser puesto en libertad lo antes posible. Hacemos un llamamiento urgente a las autoridades marroquíes para que pongan fin a su calvario”.

Mohamed Lamin Haddi, que también es miembro de la Asociación Saharaui de Víctimas de Graves Violaciones de Derechos Humanos cometidas por el Estado Marroquí (ASVDH), fue detenido el 20 de noviembre de 2010, dos semanas después de cubrir cómo las autoridades marroquíes desmantelaron por la fuerza el campamento de protesta de Gdeim Izik, a 12 kilómetros de El Aaiún, la principal ciudad del Sáhara Occidental.

Juzgado por un tribunal militar junto con una veintena de activistas saharauis, Haddi fue condenado a 25 años de prisión en febrero de 2013 tras ser declarado “culpable de actos violentos contra funcionarios públicos en el cumplimiento de su deber, con la intención de matar”. Según un observador internacional, al periodista se le negó el derecho un juicio justo y describió el proceso como un “espantoso espectáculo”. A pesar de la falta de pruebas, su sentencia fue confirmada en la apelación por un tribunal de Salé, en julio de 2017, y por la Corte de Casación de Marruecos, en noviembre de 2020.

El campamento de Gdeim Izik se constituyó en octubre de 2010 para protestar contra las terribles condiciones sociales y económicas en el Sáhara Occidental, que Marruecos se anexionó en 1975 y que el Frente Polisario sigue reivindicando como país independiente. Duramente afectado por 30 años de conflicto, el territorio ha experimentado en el último año un aumento de las tensiones militares entre Marruecos y los independentistas saharauis.

Marruecos ocupa el puesto 133 entre 180 países en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2020 de RSF.