IRÁN | Dura pena de cárcel para un periodista iraní por sus comentarios satíricos sobre el régimen de los mulás

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Reporteros Sin Fronteras (RSF) está consternada por la condena a 18 años (10 de cárcel más ocho de inactividad) que recibió un periodista iraní el 10 de enero, siendo la sentencia más dura hacia un periodista desde las protestas por la muerte de Mahsa Amini hace cuatro meses. Tanto él como todos los demás periodistas encarcelados en Irán deben ser liberados, afirma RSF. 

Esta indignante condena recayó sobre Ehsan Pirbornash, exdirector de la revista deportiva Varzesh Ehsan y excomentarista satírico del periódico Ghanon, que a menudo había publicado sátiras contra el Gobierno y había apoyado abiertamente las protestas por la muerte de Mahsa Amini.

Detenido en la norteña ciudad de Sari el 28 de octubre y encarcelado en la cercana ciudad de Qaem Shahr, Pirbornash fue condenado por un tribunal revolucionario en Sari bajo los cargos de «insultar al Islam de una forma considerada blasfema», «incitación a la agresión contra el Gobierno de la República Islámica» y «propaganda en contra del sistema de la República Islámica».

«Esta condena manifiestamente injusta, la más severa dictada contra un periodista desde que comenzaron las protestas hace cuatro meses, confirma que las autoridades iraníes han optado por la represión más dura posible», afirma Jonathan Dagher, responsable del Área de Oriente Medio de RSF. «Este empeoramiento de la situación debe parar. Encarcelar y amordazar a los periodistas no contribuirá a poner fin a la grave crisis actual. Ehsan Pirbornash debe ser liberado junto con las decenas de periodistas encarcelados».

Fue la esposa de Pirbornash, la también periodista Behnaz Mirmatoharian, la que anunció su condena. A través de un tuit, afirmó que esta había sido impuesta a pesar de que el médico de prisión había comunicado mediante una carta que el periodista se encontraba enfermo y que «no podría soportar un encarcelamiento». Las condiciones en las que se encuentra encarcelado en Qaem Shahr son demoledoras e incluyen el estar recluido en una celda de 25 metros cuadrados que, en ocasiones, comparte con más de 60 reclusos.

Al menos 45 periodistas han sido detenidos desde que comenzase la actual oleada de protestas por la muerte de Mahsa Amini, una joven kurdo-iraní que murió estando bajo custodia policial el 16 de septiembre tras haber sido detenida por «vestir de forma inapropiada». La mayoría de estos periodistas continúan encarcelados sin saber qué cargos se les imputan o cuándo serán juzgados.

De acuerdo con la información reunida por RSF, al menos cuatro periodistas han sido juzgados y condenados tras ser detenidos en relación con su cobertura de las protestas.

El fotógrafo Aria Jafari fue condenado a siete años de prisión, 74 latigazos y la prohibición de salir del país durante dos años tras su puesta en libertad. La fotoperiodista Yalda Moaiery fue condenada a seis años de cárcel, la prohibición de ejercer como fotógrafa y dos meses de servicios públicos tras su puesta en libertad. El fotoperiodista Ahmadreza Halabisaz fue condenado a cinco años en prisión y la prohibición de ejercer su profesión. La reportera Vida Rabbani obtuvo dos condenas de prisión, una de seis años y otra de 15 meses, tras ser acusada de «reunión y confabulación contra la seguridad nacional» y «propaganda antigubernamental».

Irán ocupa el puesto 178 de 180 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2022 de RSF.