HONG KONG | 25 años después de su retrocesión a China, la libertad de prensa en Hong Kong, más amenazada que nunca

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Un cuarto de siglo después de la devolución británica de Hong Kong a China, el periodismo independiente nunca ha estado tan amenazado. Reporteros Sin Fronteras insta a la comunidad internacional a ejercer mayor presión sobre el régimen chino con el objetivo de restaurar completamente la libertad de prensa en el territorio. 

El comienzo de julio de 2022 marcó el 25 aniversario de la devolución de Hong Kong a la República Popular de China (RPC), pero la libertad de prensa en la antigua colonia británica, antaño una de las más destacadas de Asia, está más amenazada que nunca. A lo largo del último año, el gobierno de Hong Kong cerró por la fuerza dos medios de comunicación independientes, Apple Daily Stand News. También ha procesado a dos docenas de periodistas y defensores de la libertad de prensa, y trece de ellos continúan detenidos, incluyendo al fundador de Apple Daily y ganador del Premio RSF a la Libertad de Prensa 2020, Jimmy Lai.

«El Gobierno de Hong Kong ha emprendido una campaña sin precedentes contra el periodismo independiente, haciendo caso omiso de la Ley Fundamental del territorio, que consagra el principio de la libertad de prensa», afirma el jefe del Área de RSF en Asia Oriental, Cédric Alviani, instando a las democracias a «incrementar la presión sobre el régimen de Pekín para que cese en sus políticas autoritarias y restablezca totalmente la libertad de prensa en Hong Kong». 

De acuerdo con la Declaración Conjunta chino-británica de 1997, Hong Kong se gobierna de forma autónoma hasta 2047, basándose en una pequeña constitución llamada Ley Fundamental y el principio de «un país, dos sistemas». Durante las dos primeras décadas tras la devolución, la libertad de prensa fue generalmente respetada, a pesar de que Pekín tomó el control de alguno medios en lengua china y estableció presión indirecta a través de los anunciantes.

En 2014, durante el movimiento prodemocrático conocido como Revolución de los Paraguas, los periodistas fueron, por primera vez, objetivo de la violencia policial y de los partidarios del Gobierno pekinés. En 2019, durante las manifestaciones contra el proyecto de ley anti-extradición, la violencia se intensificó y cientos de periodistas fueron víctimas de la brutalidad policial. El 30 de junio de 2020, la situación empeoró con la adopción por parte del régimen chino de la Ley de Seguridad Nacional, que castiga con penas de cadena perpetua delitos de «terrorismo», «secesión», «subversión» «conspiración con fuerzas extranjeras».

En un informe titulado El gran salto atrás del periodismo en Chinapublicado en diciembre de 2021, RSF puso al descubierto el sistema de censura y control de la información impuesto por el régimen chino en la China continental y Hong Kong, así como la amenaza global que ello supone para la libertad de prensa y la democracia.

Hong Kong, antaño bastión de la libertad de prensa, se ha desplomado desde el puesto 80 que ocupó el año pasado en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de RSF al 148 en 2022. La República Popular de China, por su parte, ocupa el puesto 175 de 180.