AFGANISTÁN | Asesinado el reportero Mohammad Aliyas Dayee con una bomba en su coche

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Reporteros Sin Fronteras (RSF) expresa su consternación por el asesinato del periodista radiofónico Mohammad Aliyas Dayee, el 12 de noviembre, con una bomba colocada bajo su coche. En el atentado resultó herido su hermano, Mojtaba Mohammadi, que también es periodista. RSF condena firmemente el aumento de la violencia contra los trabajadores de medios en Afganistán e insta a las autoridades a brindarles mejor protección.

Mohammad Aliyas Dayee tenía 32 años, era padre de una niña y trabajaba desde 2008 para el servicio en pastún de Radio Azadi – rama afgana de Radio Free Europe / Radio Liberty (RFE / RL, financiada por el gobierno de los Estados Unidos), en Lashkargah, capital de la provincia de Helmand, Su hermano, Mojtaba Mohammadi, que resultó herido en el atentado, trabaja para Deutsche Welle, la emisora pública alemana.

“Este acto repulsivo no debe quedar impune y no debe repetirse”, reclama Reza Moïni, responsable del departamento de RSF para Irán y Afganistán. “Debe llevarse a cabo una investigación totalmente transparente para identificar y castigar a los responsables de este atentado con bomba selectivo. Y no solo el Estado afgano, sino también la policía y los servicios de seguridad, deben hacer todo lo posible para proteger a los periodistas y los medios de comunicación. La comunidad internacional también tiene que tomar todas las medidas necesarias para proteger a los periodistas que tienen la valentía de trabajar para los medios locales e internacionales”.

Ambos hermanos trabajaban para medios de comunicación reconocidos y apoyados por la comunidad internacional. Los periodistas de RFE / RL han sido considerados durante años como “espías” por los diversos grupos armados no estatales de Afganistán, incluidos los talibanes.

El portavoz de los talibanes, Zabiholah Mojahed, negó al día siguiente cualquier participación en este atentado, pero las publicaciones en varias cuentas de redes sociales pro talibanes aclamaron “la muerte de un espía de Estados Unidos”.

RSF condena la pasividad del gobierno y la indiferencia de la comunidad internacional, que en su opinión han contribuido al aumento del clima de terror en Afganistán, un terror dirigido contra activistas de la sociedad civil, políticos, militares y periodistas. RSF ha registrado al menos 20 amenazas contra periodistas y medios de comunicación desde principios de año.

Afganistán ocupa el puesto 122 entre 180 países en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2020 de RSF .