CHINA | RSF condena el arresto de cuatro periodistas chinos tras las protestas del mes pasado

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Reporteros Sin Fronteras (RSF) condena la detención de cuatro periodistas tras las protestas en contra de la política de Covid-cero en China y exige la liberación de los dos que todavía continúan detenidos. 

«Con el arresto y detención de cuatro reporteros por el simple hecho de estar presentes en el lugar de las protestas, el régimen chino está enviando un escalofriante mensaje a quienes creen que se debe informar de los hechos aunque contradigan la narrativa oficial. El régimen debería liberar a estos dos periodistas y a todos los demás, incluidos los defensores de la libertad de prensa encarcelados en China, y retirar todos los cargos contra ellos», afirma Cédric Alviani, responsable del Área de Asia Oriental de RSF.

El periodista freelance Siqi Li y el periodista de Renwu Magazine, Wang Xue, habrían sido detenidos varias semanas después de la concentración en el puente Liangma de Pekín el 27 de noviembre de 2022, durante la oleada de protestas contra la política de Covid-cero del régimen chino.

El periodista de Beijing News, Yang Liu, y Qin Ziyi, experiodista de Caixin y actualmente freelance, también detenidos a finales de diciembre, han quedado en libertad bajo fianza a finales de enero.

Los cargos contra estos cuatro periodistas van desde «buscar pelea y provocar problemas» hasta «reunir a una multitud para alterar el orden público», un cargo por el que podrían ser condenados a cadena perpetua.

El 27 de noviembre de 2022, cientos de personas se reunieron pacíficamente en las principales ciudades chinas para exigir el fin de la restrictiva política gubernamental de Covid-cero, que ha servido como pretexto para incrementar la censura y la vigilancia durante los últimos tres años.

La inmediata represión de las protestas conllevó la agresión física de varios periodistas por parte de la policía y la detención de al menos dos reporteros, incluyendo al corresponsal de la BBC, Edward Lawrence. En los últimos dos meses, el régimen ha utilizado su omnipresente sistema de vigilancia para cazar a los participantes en las protestas conocidas como «White Paper», y hacerlos desaparecer uno a uno.

Desde que asumió el liderazgo en 2012, el dirigente chino Xi Jinping ha lanzado una cruzada contra los periodistas y ha aumentado la censura y la vigilancia en Internet hasta niveles récord.

China ocupa el puesto 175 de 180 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2022 de RSF y es la mayor cárcel de periodistas del mundo, con al menos 113 detenidos.