BIELORRUSIA | Clima opresivo para los periodistas en vísperas de las elecciones presidenciales

0
98

Reporteros Sin Fronteras (RSF) hace sonar la alarma sobre el acoso al que están sometidos los medios de comunicación en Bielorrusia, a pocos días de la elección presidencial del 9 de agosto. La organización condena las detenciones sistemáticas de periodistas que cubren las manifestaciones durante la campaña, un hostigamiento que el Fiscal General se niega a investigar.

A pesar de que más de 40 periodistas han sido detenidos durante los últimos dos meses y medio de campaña electoral, el Fiscal General anunció el 24 de julio que no investigaría el modo en que se había obstaculizado su labor informativa. Esto “es competencia exclusiva de las autoridades responsables de la investigación inicial”, declaró.

Su declaración llegó tres días después de que más de 200 periodistas le dirigieran una carta abierta al ministro del Interior, al ministro de Información y al presidente del Consejo de la República, pidiendo el fin de la persecución a la que habían sido sometidos en las últimas semanas.

“El objetivo de este extraordinario acoso ha sido impedir que los periodistas cubran las campañas sin precedentes contra la reelección del presidente Alexander Lukashenko”, denuncia Jeanne Cavelier, responsable de departamento de RSF para Europa del Este y Asia Central.

“Los acontecimientos de los últimos meses han demostrado que las autoridades están dispuestas a hacer cualquier cosa para amordazar a los medios de comunicación independientes. Pedimos que se realicen investigaciones imparciales con el fin de enjuiciar a los culpables del delito de obstrucción de la labor de los periodistas, que está penalizado en el artículo 198 del código penal de Bielorrusia”.

“Las autoridades también tienen el deber de garantizar el pluralismo del panorama mediático y el derecho de los medios de comunicación independientes y extranjeros a informar y expresar sus opiniones con total seguridad durante el período electoral, de conformidad con las obligaciones internacionales de Bielorrusia como miembro de la OSCE”, recuerda Cavelier.

El 23 de julio, el presidente Lukashenko instó al Ministerio de Relaciones Exteriores a rescindir la acreditación de los medios de comunicación extranjeros sin esperar al final de la campaña. Al día siguiente, la comisión electoral anunció que solo los medios de comunicación estatales tendrían acceso a la Casa de Gobierno, sede del Parlamento de Bielorrusia, para cubrir las elecciones del 9 de agosto.

El ambiente informativo para los periodistas que trabajan en medios de comunicación independientes se ha ido deteriorando constantemente a medida que se han ido celebrando mítines en apoyo de los candidatos de la oposición y se han convertido en un constante blanco de las autoridades.

A principios de mayo se produjo una primera oleada de detenciones durante las manifestaciones organizadas en Minsk y en las ciudades provinciales por Siarhei Tikhanouski. Se impidió la posterior candidatura de un bloguero crítico y cuatro reporteros fueron condenados a penas de entre 10 y 21 días de prisión por “participar en una manifestación no autorizada”.

Una segunda oleada de detenciones tuvo lugar los días 19 y 20 de junio, justo después de la fecha límite para que los aspirantes a la presidencia recogieran las firmas necesarias. La policía detuvo a trabajadores independientes y reporteros de medios de comunicación independientes y extranjeros, entre ellos Reuters, Radio Svaboda (el servicio bielorruso de RFE/RL), la emisora de radio bielorrusa en el exilio Euroradio, los diarios digitales Tut.by y Onliner.by y el periódico local Hantsavichy Chas.

La agresividad hacia los periodistas alcanzó su punto máximo a mediados de julio, durante las manifestaciones espontáneas en apoyo de dos posibles candidatos presidenciales de la oposición a los que la comisión electoral acababa de prohibir que se presentaran. Dieciséis reporteros fueron arrestados sumariamente y a un reportero de Radio Svaboda le rompieron la nariz.

Gobernada desde 1994 por Lukashenko, que hasta ahora ha sido reelegido en la primera vuelta cada cinco años, Bielorrusia ocupa el puesto 153 de 180 países en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2020 de RSF.