RUSIA | La nueva legislación obliga a tres periodistas a registrarse como “agentes extranjeros”

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Reporteros Sin Fronteras (RSF) pide la completa retirada de las medidas judiciales que han obligado a tres periodistas a registrarse como “agentes extranjeros”, como resultado de una nueva enmienda a la ley del mismo nombre de Rusia. La organización recuerda a Moscú sus obligaciones en lo que respecta a la libertad de prensa.

Varios medios de comunicación figuraban ya bajo el estigma de “agentes extranjeros” en el registro del Ministerio de Justicia, pero esta es la primera vez que han tenido que registrarse periodistas. Se han visto obligados a hacerlo después de que, el 30 de diciembre, se promulgase la nueva enmienda tras su aprobación por la Duma, la cámara baja del parlamento ruso.

Lyudmila Stavitskaya y Sergei Markelov de Radio Svoboda (el servicio ruso de Radio Free Europe / Radio Liberty, financiado por Estados Unidos) y el director de Pskovskaya Guberniya, Denis Kamalyagin, se habrían arriesgado a una multa de entre 30.000 y 50.000 rublos (de 330 a 550 €) y a una pena de hasta dos años de prisión si no se hubieran registrado como “agentes extranjeros” en el Ministerio.

Aún no está claro cómo se aplicará la nueva enmienda. El texto dice que se considerará “agentes extranjeros” a las personas y organizaciones que participen en “actividades políticas” y reciban “asistencia del extranjero”, financiera o no, incluidos ciudadanos rusos y ONG etiquetadas como “agentes extranjeros”.

Las “actividades políticas” no están claramente definidas. Según Mass Media Defense Center (MMDC), una ONG rusa especializada en la defensa de los derechos humanos, podría considerarse como tal algo tan simple como asumir públicamente una posición política. Los periodistas registrados como “agentes extranjeros” deben mencionarlo en todos sus artículos. Para que la etiqueta sea retirada, deben presentar una solicitud ante el Ministerio de Justicia, que tiene 60 días para responder. Si el ministerio se niega, su único recurso es impugnar la decisión en los tribunales.

“Esta es otra amenaza para los periodistas en Rusia”, afirma Jeanne Cavelier, directora del departamento de RSF para Europa del Este y Asia Central. “Las autoridades siguen ampliando la ley de ‘agentes extranjeros’ de forma absurda y sin definiciones claras. Están utilizando esta ley, que fomenta la autocensura, para silenciar gradualmente a todos los críticos e incluso las voces objetivas en Rusia. Pedimos la retirada inmediata de esta enmienda, aprobada apresuradamente a finales de año, e instamos al Consejo de Europa a recordar a los líderes rusos que respeten el artículo 10 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que protege la libertad de expresión e información”.

A finales de 2019, RSF ya expresó su preocupación por la aprobación de una enmienda anterior que permitía designar a periodistas independientes y blogueros como “agentes extranjeros”.

Una enmienda separada, promulgada el 30 de diciembre, penaliza a quienes “insultan y difaman” públicamente. Según esta modificación, que podría aplicarse a los periodistas en los próximos años, cualquier persona declarada culpable de “difundir información difamatoria”, incluso en las redes sociales, podría ser condenada a hasta cinco años de prisión, aunque estos términos no están definidos con precisión.

Finalmente, bajo la ley “Contra YouTube y Facebook”, que el presidente Vladimir Putin también promulgó el mismo día, la agencia federal de comunicaciones Roskomnadzor puede bloquear plataformas de redes sociales extranjeras que parezcan actuar de manera “discriminatoria” hacia los medios rusos. A este término tampoco se le ha dado una definición jurídica precisa, lo que abre el camino para que las autoridades lo utilicen para obstaculizar la libertad de información.

Rusia ocupa el puesto 149 entre 180 países en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2020 publicada por RSF.