IRAK | Preocupante escalada de los asesinatos de periodistas

11.05.2015 12:31

 

Reporteros Sin Fronteras expresa su profunda preocupación por el asesinato del periodista de Raed Al-Joubouri en su casa de Bagdad la semana pasada, pocos días después de que otro periodista, Thaer Alali, fuera asesinado en público tras ser secuestrado por el Estado Islámico. La violencia generalizada y la impunidad están haciendo muy difícil la situación de los periodistas en Irak.

 

Raed Al-Joubouri fue encontrado muerto en su casa en el distrito de Qadissiyah, al este de Bagdad, el 5 de mayo. Le habían disparado varias veces, una de ellas en el corazón. Las circunstancias de su muerte aún no están claras, pero su padre explicó al Observatorio de Libertades Periodísticas (JFO) que creía que la muerte de su hijo fue premeditada y preparada.

 

Joubouri, que trabajaba en el periódico Azzaman y presentaba un programa de negocios en el canal Al Rasheed TV, era crítico con la política iraquí y temía por su vida, hasta el punto de que le había dado a sus allegados una lista de contactos a los que alertar si algo que le sucedía, explicó el director del JFO, Ziad Ajili.

 

A Thaer Alali, de 56 años y redactor jefe del periódico local Rai 'al Nas, lo asesinó el Estado Islámico en la norteña ciudad de Mosul el 28 de abril. Lo habían secuestrado 20 días antes mientras hacía llamadas telefónicas en un café en el distrito de Al-Dawasa.

 

Según la JFO, se trata del segundo periodista ejecutado públicamente por el Estado Islámico este año. El primero fue Qais Talal, de 27 años, corresponsal del canal de televisión Sama Mosul, secuestrado en junio de 2014 y ejecutado el 18 de febrero.

 

"La situación en Irak es extremadamente difícil para los trabajadores de los medios de comunicación", ha apuntado la directora de programas de Reporteros Sin Fronteras, Lucie Morillon. La organización condena la persecución de periodistas.

 

"Los asesinatos de periodistas deben parar, y los autores materiales e intelectuales de estos crímenes de guerra deben rendir cuentas. Hacemos un llamamiento a las autoridades iraquíes para que emprendan una investigación con el fin de identificar a los responsables de estos asesinatos, sobre todo, del último, el de Raed Al-Joubouri".

 

Reporteros Sin Fronteras expresa también su profundo pesar por la muerte del periodista Ammar Al-Shahbander, el 2 de mayo en Bagdad. Dirigía la misión en Irak del Instituto para la Guerra y la Paz (IWPR) y fue asesinado por un coche bomba que causó un total de 17 víctimas mortales e hirió de gravedad a su colega Imad Al-Shara.

 

El periodista de la cadena de televisión Al-Masar TV Majed Al Rabi'i murió en un hospital de Bagdad el 6 de mayo a causa de las heridas que sufrió el 29 de abril mientras viajaba con las fuerzas de seguridad del gobierno iraquí con el fin de cubrir los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y Estado Islámico en Garma, una ciudad al este de Faluya en la provincia de Anbar.

 

Ali-Al Ansary, periodista de Al Gadir, una cadena de televisión iraquí, fue asesinado el 23 de enero mientras cubría los combates entre las fuerzas de seguridad del gobierno y el Estado Islámico en la norteña provincia de Diyala.

 

Reporteros Sin Fronteras pide al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que refiera la situación en Irak y Siria, especialmente los crímenes de guerra contra los periodistas, a la Corte Penal Internacional.

 

Irak ocupa el puesto 156, entre 180 países, en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2015 de Reporteros Sin Fronteras. Más sobre el país, en el Informe Anual de la organización.