VENEZUELA | El gobierno censura la cobertura de las manifestaciones

18.02.2014 15:30

 

Reporteros Sin Fronteras condena el uso de la censura por parte del gobierno de Venezuela para bloquear la cobertura de las protestas que tienen lugar en el país. La organización denuncia el preocupante deterioro de la libertad de información, agravado por el bloqueo de medios y redes sociales, la violencia contra los periodistas y la escasez de papel, que amenaza con acabar con muchos periódicos y el pluralismo informativo.

 

En un clima de descontento general por los desequilibrios económicos y los problemas de inseguridad, en febrero de 2014 han estallado múltiples movimientos de protesta en Venezuela. Manifestantes y organizaciones de defensa de los derechos humanos denuncian, entre otras cosas, el control que ejerce el gobierno sobre los medios de comunicación.

 

Ante a la magnitud que han adquirido las manifestaciones, las autoridades venezolanas han optado por la censura. El director general de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) señaló en un comunicado con fecha del 11 de febrero que “la cobertura mediática que están recibiendo los hechos de violencia” podría ser sancionada por violación a lo dispuesto en la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios de Comunicación Electrónicos (Resortemec), que prohíbe la difusión de mensajes que hagan apología de la violencia o el odio.

 

Esta advertencia se hizo efectiva al día siguiente, cuando las manifestaciones se volvieron violentas. Las protestas dejaron como saldo tres muertos y numerosos heridos por arma de fuego. Hubo víctimas entre los manifestantes y entre los policías.

 

Mientras tanto, el canal de noticias colombiano NTN24, que había estado informando de las reivindicaciones de la oposición, fue sacado del aire para evitar su difusión entre los espectadores venezolanos.

 

Incluso las redes sociales, que por lo general resisten la censura, se han visto afectadas. La empresa nacional de telecomunicaciones CANTV bloqueó el acceso a imágenes de Twitter, algo que confirmó el portavoz de la red social, Nu Wexler. Éste propuso a los usuarios una alternativa para seguir recibiendo información a través de mensajes de texto: “Para los usuarios bloqueados en Venezuela, siga recibiendo notificaciones vía SMS de cualquier cuenta de Twitter. Envíe SEGUIR [usuario] al 89338”.

 

“Reporteros sin Fronteras condena estos actos de censura arbitraria efectuados fuera de todo proceso administrativo o jurídico. Son aún más preocupantes, puesto que se inscriben en un contexto de acoso a los informadores locales e internacionales por parte del gobierno venezolano. Unimos nuestra voz a la de las organizaciones locales de defensa de la libertad de expresión para recordar que el control de la información no hará sino emponzoñar la situación actual y atizar la extrema polarización mediática que sufre actualmente el país”, ha señalado Christophe Deloire, Secretario General de Reporteros Sin Fronteras.

 

Agresiones a periodistas durante las manifestaciones

 

Las tensiones políticas también han tenido repercusiones en la seguridad de quienes se dedican a la información, como lo demuestra la agresión que sufrió la corresponsal del diario digital peruano El Comercio, Karen Méndez, que fue tiroteada cuando cubría las manifestaciones. A María Iginia Silva, que realizaba un reportaje sobre este asunto para Globovisión, la apedreó un grupo de manifestantes.

 

Los periodistas que trabajan para los medios públicos no están a salvo de las agresiones. Jilfredo Alejandro Barradas, camarógrafo de la Oficina de Comunicación e Información del Gobierno del Estado resultó herido de bala cuando cubría las manifestaciones en motocicleta.

 

Un grupo violento atacó la sede de VTV con coctel molotov y otros explosivos. Rafael Hernández, de la revista Exceso, y el bloguero Ángel Matute, fueron detenidos cuando cubrían los acontecimientos del 12 de febrero de 2014. Estuvieron detenidos durante tres días, y fueron puestos en libertad por orden de un juez el 15 de febrero, pero se les prohibió cubrir las manifestaciones.

 

La carestía de papel amenaza a los diarios

 

“También estamos muy preocupados por la amenaza que puede representar la asfixia económica de los diarios para el pluralismo de la información” ha dicho el Secretario General de Reporteros Sin Fronteras.

 

Además de ser acusados por el gobierno de hacer “propaganda de guerra”, los medios de comunicación venezolanos también se ven amenazados por un factor estructural: la carestía de productos básicos, que llega hasta el papel empleado para imprimir los periódicos. La escasez de papel ha obligado a numerosos periódicos a reducir su número de ejemplares e, incluso, a suspender su tiraje hasta nueva orden. La lista de periódicos que restringen su tirada crece cada día; más de veinte redacciones se encuentran en peligro. En el colmo de la ironía, los medios de comunicación son reprimidos sistemáticamente por las autoridades cuando mencionan las penurias.

 

En el marco de las políticas proteccionistas adoptadas bajo la presidencia de Hugo Chávez, y dado que Venezuela no es productor de papel, los medios de comunicación necesitan adquirir dólares para poder comprar la materia prima indispensable para su actividad. El proceso habitual para obtener el papel que se requiere para la impresión de periódicos se ha vuelto progresivamente más complejo, con la obligación de recurrir sistemáticamente al gobierno para adquirir divisas extranjeras. De esta forma, las autoridades tienen derecho a controlar directamente el volumen de impresión y de difusión de los periódicos.

 

El gobierno venezolano utiliza otra vez la teoría del complot para refutar las acusaciones en su contra. El diputado Julio Chávez, miembro de la comisión de Medios de la Asamblea Nacional de Venezuela, incluso llegó a afirmar que eran los mismos medios de comunicación quienes bloqueaban deliberadamente el stock de papel para presionar al gobierno. Según las autoridades, en el año 2013 se registró un aumento de más de 30% en la importación de papel de periódico; esto, mientras que los medios de comunicación locales continúan reduciendo su circulación cada día un poco más.

 

Múltiples factores hacen de Venezuela uno de los países del continente americano en los que la situación de la libertad de información es más preocupante: el uso abusivo de cadenas, la creación de un organismo de inteligencia que pone en peligro el libre acceso a la información, acoso a los medios de comunicación y a los periodistas… Tantas razones que explican que Venezuela se encuentre en el puesto 116, entre 180 países, en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2014.

 

Más sobre la situación de Venezuela, y su evolución, en el Informe Anual 2013 de RSF.