LIBIA | Más de 20 ataques a periodistas en lo que va de año

25.02.2014 12:49

Reporteros Sin Fronteras denuncia las constantes amenazas y agresiones a periodistas libios por parte de varios grupos armados que operan en el país desde la caída del régimen de Gadafi. Más de 20 informadores han sido intimidados o han sufrido ataques físicos desde principios de 2014. RSF urge a las autoridades libias a tomar todas las medidas necesarias para garantizar un investigación independiente e imparcial de los hechos que lleve a los responsables de las agresiones ante la justicia.

"Los periodistas tienen un papel fundamental en Libia, especialmente durante las elecciones, pero sufren a la vez un clima de violencia y vacío legal que deja impunes la mayoría de los actos que se comenten contra ellos, víctimas de amenazas, detenciones arbitrarias, intimidaciones y ataques armados. Algunos incluso han llegado a dejar el país por miedo a represalias contra ellos o sus familias", lamenta RSF.

Uno de los últimos ataques ha sido el atentado contra del domicilio del propietario de la televisión por satélite Al-Assima, Jumaa Al-Osta, el 20 de febrero, que sufrió graves desperfectos. Un periodista resultó herido en la explosión, que afecto también a las casas vecinas. Al parecer la carga explosiva fue depositada en la parte trasera de domicilio por dos individuos que se dieron a la fuga en un coche. Hassan Hussein, periodista de Al-Assima, que reside en la casa anexa resultó gravemente herido.

Es el tercer caso de violencia contra la cadena Al-Assima en los diez últimos días. La sede de la televisión ha sido blanco de ataques con explosivos recientemente y sus trabajadores llevan recibiendo amenazas desde su apertura. Al-Osta ha asegurado haber recibido múltiples amenazas, que incluyen el posible secuestro a sus hijos.

Reporteros Sin Fronteras recuerda que las bases de cualquier sistema democrático incluyen el respeto al pluralismo de opiniones y voto de una población informada. Los medios de comunicación tienen un papel fundamental en esto último, máxime en periodos electorales. Su trabajo debe ser protegido, no obstaculizado.