LIBIA | Aumenta la preocupación por la violencia de las milicias hacia la prensa

11.11.2015 18:06
Reporteros Sin Fronteras condena los últimos ataques de las milicias a periodistas libios en un país donde la desintegración del Estado y el fracaso de las autoridades en castigar a los responsables de este tipo de actos no hacen sino multiplicarlos y empeorar el clima de violencia contra la libertad de información. 
 
Las milicias libias, que no dependen de ningún Estado y aumentan diariamente en descontrol y tamaño, lo hacen ante el cambiante desequilibrio de poderes entre los políticos y militares enfrentados en diferentes facciones en Tripoli y Tobruk. Así, en lo que va de año se han producido un total de 31 ataques a informadores libios. Las milicias, que no dudan incluso en raptar a periodistas, ejercen su poder impunemente contra todo aquel que se atreve a informar de sus abusos.
 
El caso más reciente es el de Mohamed Neili, fotógrafo para la agencia china Xinhua, que desapareció el 29 de octubre en un distrito del sur de Trípoli y se sospecha que haya podido ser secuestrado por hombres armados. 
 
Su caso recuerda al del freelance Mohamed El Hedi Dango, secuestrado hace exactamente un año, el 29 de octubre de 2014, por una milicia supuestamente partidaria del antiguo régimen de Gadaffi. Según informaciones de Reporteros Sin Fronteras, sigue preso en Misrata. 
 
“Resulta urgente aclarar estas desapariciones”, afirma Yasmine Kacha, responsable de la oficina de Oriente Medio y Magreb de Reporteros Sin Fronteras. “En ausencia de un gobierno libio, pedimos a la Misión de Apoyo de Naciones Unidas en Libia y a su representante especial, Martin Kobler, que tengan en cuenta la necesidad de combatir la impunidad, en concreto, la de la violencia ejercida por las milicias hacia los periodistas”.
 
El 2 de noviembre, además, el fotógrafo freelance Mohamed Rhouma y el reportero reportero AbdelMonem Jhimi fueron perseguidos por individuos armados cuando regresaban de hacer una información en Sabha. Afortunadamente pudieron esconderse y llamar a sus familiares, que tuvieron que ir a su encuentro. 
 
Libia ocupa el puesto 154 de los 180 países que conforman la actual Clasifiación Mundial de la Libertad de Prensa elaborada anualmente por Reporteros Sin Fronteras.