ANGOLA | Duro revés al caso Marques: condenado a seis meses de cárcel una semana después de la retirada de todos los cargos

28.05.2015 19:10
Un tribunal de Angola ha condenado hoy a seis meses de prisión al periodista Rafael Marques de Morais, por cargos de difamación. La sentencia, dejada en suspenso, supone un serio revés para este caso después de que se hubieran retirado todos los cargos impuestos al periodista hace una semana.
 
El juez ha ordenado a Maques la retirada de su libro “Diamantes de sangre: corrupción y tortura en Angola” de Internet y le ha prohibido también publicarlo o traducirlo a cualquier otra lengua, so pena de prisión.
 
La sentencia añade que tendrá que cumplir seis meses de cárcel si comete cualquier ofensa en el periodo de dos años. 
 
Sus abogados han afirmado su intención de recurrir esta decisión, que se basa, según la fiscalía, en las propias declaraciones de Marques en el juicio. Marques decía que su libro no tenía le intención de cuestionar directamente a los generales y compañías implicadas, y que habría puesto su versión si se la hubiesen dado. Unas afirmaciones que la fiscalía ha sacado de contexto para reclamar que el periodista admitía su culpabilidad y pedir una condena a un mes de prisión. El tribunal, no obstante, ha optado por imponerle seis. 
 
“Resulta absolutamente inquietante que se produzca una sentencia como esta justo después de que la justicia haya acordado retirar todos los cargos contra Rafael Marques”, afirma Cléa Kahn-Sriber, responsable de la oficina de África de Reporteros Sin Fronteras. “La forma de las autoridades de confundir sus declaraciones le condenan al silencio permanente, y de una forma más general, a los demás periodistas del país. Pedimos a los tribunales que revoquen esta decisión que viola el principio a un juicio justo”, añade Kahn-Sriber.
 
Reporteros Sin Fronteras se unión a la iniciativa de 50 organizaciones de derechos humanos de mandar ayer una carta el Presidente José Eduardo dos Santso para manifestar su preocupación por el caso Marques y la libertad de expresión en Angola.