TURQUÍA | RSF pide diálogo en el juicio del KCK para evitar el peor desenlace de la huelga de hambre

13.11.2012 22:19

El juicio a los 44 periodistas y empleados de medios de comunicación kurdos acusados de pertenencia a la ilegalizada Unión de Comunidades del Kurdistán (KCK) se ha reanudado, en Estambul, después de dos meses y después de que todos los acusados se hayan sumado a la huelga de hambre para reclamar su derecho a expresarse en kurdo en el tribunal.

Según el ministerio de Justicia turco, 662 reclusos, repartidos en un total de 67 de cárceles, están en huelga de hambre. Los presos reivindican el derecho a utilizar la lengua kurda en los tribunales en los que están siendo juzgados. Todos los 44 detenidos del caso KCK se han sumado a la huelga de hambre en las últimas semanas, y el estado de salud de tres de ellos es ya muy preocupante. Reporteros Sin Fronteras vuelve a reiterar su preocupación por su salud y su supervivencia, e insta a todas las partes a dialogar para evitar que ocurra lo peor.

RSF pide la puesta en libertad de los 34 detenidos desde diciembre de 2011 y pide también que se les proporcionen intérpretes para que puedan expresarse en kurdo. "Ignorar este derecho supone violar sistemáticamente los derechos de la detención preventiva y las obligaciones internacionales de Turquía. Seguir rechazando que los acusados se expresen en turco solo aumenta la tensión ya existente y enrarece una atmósfera excesivamente apasionada en la que ningún juicio debería tener lugar", afirma la organización.

Reporteros Sin Fronteras recoge con gran satisfacción la ley presentada por el partido gobernante AKP, que permite la posibilidad de que los acusados se expresen en su lengua nativa. "Hacer que esta posibilidad sea una realidad en el juicio del KCK es una necesidad de máxima urgencia", reclama la organización.

Durante la audiencia, los periodistas Fatma Koçak, Nilgün Yildiz y Semiha Alankus respondieron con un inicial “Az livir im” (“presente” en kurdo) y se negaron a seguir contestando en turco, exigiendo que pusieran intérpretes a su disposición. Sin entenderles, el juez Ali Alçik les mandó callar y les ordenó que se sentaran.

El magistrado denegó también al representante de Ankara de la agencia DIHA, Kenan Kirkaya, aportar información alguna sobre los demás compañeros que han iniciado una huelga de hambre. Kirkaya sólo tuvo tiempo de decir que demandan su derecho a usar su propia lengua antes de ser expulsado del tribunal. "Las huelgas de hambre son irrelevantes", afirmó el juez. En ese momento todos los acusados, menos uno, abandonaron la sala en señal de protesta.

A pesar de la reforma legislativa de julio, que permite a los jueces acogerse a distintas disposiciones leales para evitar la detención preventiva, 34 de los acusados en este juicio siguen privados de libertad.

Una delegación de parlamentarios de la Unión europea acudió a la audiencia de ayer. También representantes de Consejo Turco de Prensa, parlamentarios del parido kurdo BDP, y representantes de organizaciones de Human Rights Watch y de Reporteros Sin Fronteras.
Varios de los abogados defensores han pedid al tribunal que desestime un caso sobre el que no se consigue hacer ningún top de progreso. " No tendréis éxito en establecer el orden en la sala del tribunal por la fuerza. Un juicio no puede tener lugar bajo las amenazas de las armas de fuego. Nuestros clientes están en huelga de hambre para defender sus derechos universales y ustedes ni siquiera se dignan a escucharles. Se acercan a la muerte sin que las autoridades hayan tomado ninguna iniciativa al respecto", denunció el abogado Ercan Kanar.


El juez Alçik se mantuvo en su postura  de no escuchar a nade y proceder a la lectura de las 800 páginas de la acusación, que se produjo ya con todos los acusados y abogados defensores fuera de la sala del tribunal, a excepción del reportero Cagdas Ulus y su abogado.