TURQUÍA | Las autoridades intentan amordazar a la prensa a dos semanas de las elecciones parlamentarias

22.05.2015 18:35
Reporteros Sin Fronteras condena el grave acoso gubernamental a los medios de comunicación turcos a tan sólo dos semanas de las elecciones parlamentarias. La fiscalía de Ankara ha recibido una petición de prohibición de varios medios de la comunicación que apoyan a Fethullah Gülen, el líder de un movimiento popular religioso que reside en Estados Unidos.
 
Además de RSF, otros medios de comunicación turcos se han sumado a la protesta que supone la mayor ofensiva en los dos últimos años contra los simpatizantes del movimiento Gülen. 
 
No son los únicos, varias organizaciones de medios también han sido objetivo de la fiscalía de Ankara en su investigación sobre el movimiento Gülen. El editor de Zaman, Ekrem Dumanli y el jefe de Samanyolu TV, Hidayet Karaca, están entre la treintena de personas detenida por las autoridades en diciembre de 2014.
 
Si esta prohibición sale adelante tendrá un efecto devastador sobre la libertad de prensa y el pluralismo mediático en Turquía. Cada vez son más las voces que se manifiestan contra lo que consideran un paranoia del gobierno con los medios de comunicación del país y que acusan al ejecutivo de “intentar silenciar a la prensa libre”. 
 
 
Favoritismo de la televisión pública a los candidatos del Gobierno
 
Reporteros Sin Fronteras manifiesta también su preocupación por el tiempo dedicado en la cadena estatal TRT a los candidatos de las elecciones parlamentarias que tendrán lugar el 7 de junio. 
 
Desde el mes de abril, la TRT ha otorgado en total una hora y 20 minutos a Ahmed Davutoglu, líder del partido en el Gobierno, frente a los 15 minutos otorgados al líder prokurdo del HDP. Reporteros Sin Fronteras ya condenó el “clima tóxico” de la política turca la víspera de las elecciones regionales del 21 de marzo, y manifestó entonces su preocupación por la deriva de la TRT: “ Urgimos al Presidente Erdogan a repensar y cambiar su actitud hacia los medios de comunicación. Las autoridades deben respetar el pluralismo mediático de cara a las elecciones parlamentarias para que se produzacan en un clima democrático”, afirmó entonces Lucie Morrillón, responsable de RSF. 
 
Crecientes obstáculos a los periodistas
 
Las autoridades no se detienen ante nada para impedir a los profesionales de la información hacer su trabajo, lo que incluye censura de contenidos, negación de acreditaciones y contantes persecuciones a periodistas.
 
El 21 de abril, las autoridades retiraron el permiso para cubrir un acto de la esposa del Presidente Erdogan, Emine Erdogandos, a dos informadores de la agencia de noticias Cihan, afin al movimiento Gúlen.
 
El Primer Ministro, Ahmet Davutoglu, ordenó que se prohibiera a varios periodistas cubrir el funeral del fiscal asesinado a finales de marzo, Mehmet Selim Kiraz. Entre los vetados se encontraban profesionales de dos agencias (Cihan y Doğan), diez periódicos (Zaman, Hürriyet, Posta, Sözcü, Taraf, Millet, Cumhuriyet, Ortadoğu, Yeniçağ y Birgün) y cinco televisiones (Samanyolu TV, IMC TV, Kanaltürk, CNN Türk y Bugün).
 
El mismo día del secuestro del fiscal, el Primer Ministro prohibió a los medios informar en directo de lo que estaba ocurriendo. Una prohibición por la que The daily Cumhuriyet ha denunciado ante una corte de Estambul al Primer Ministro, a quien acusa de causarle unos daños por los que reclama una compensación de 10.000 liras turcas. 
 
El diario Hürriyet también ha sido blanco de persecuciones judiciales el último mes. La última relacionada con su información sobre la sentencia de muerte impuesta al expresidente egipcio Mohamen Morsi titulada “El mundo entero está en shock tras la condena a muerte impuesta al presidente electo por el 52% de los egipcios”.
 
El abogado del Presidente Erdogan ha denunciado al periódico por considerar que la información supone una amenaza al presidente turco por “incitar al odio”, “incitar a la insurrección armada contra el Gobierno” y “hacer propaganda a favor de una organización terrorista”. 
 
La Asociación de Periodistas Turcos ha calificado esta denuncia como un ataque a la libertad de prensa y de expresión. Además, el abogado del Presidente ha pedido prisión para el editor del periódico Sedat Ergin y otros miembros del equipo. 
 
Mehmet Yilmaz, columnista de Hürriyet, ha sido condenado a pagar una indemnización de 7.000 euros al Presidente Erdogan por una columna que criticaba la corrupción en el Gobierno. El director del periódico, Vuslat Dogan Sabanci también ha sido multado con 3.500 euros.
 
Excesos autoritarios
 
La libertad de prensa sigue decreciendo en Turquía desde la campaña orquestada en 2009 contra el grupo de medios Dogan, que ha llevado a muchos periodistas a la autocensura. En los últimos cinco años se han presentado numerosas denuncias contra periodistas en los tribunales.
 
La “reforma interna de seguridad” aprobada el 3 de abril por el Presidente Erdogan ha dado a la policía el poder de detener arbitrariamente a cualquier individuo y de hacer redadas sin orden judicial. 
 
Reporteros Sin Fronteras reitera su preocupación sobre esta ley, que abre la puerta a más persecuciones a los periodistas, que ahora pueden ser detenidos sin ninguna orden judicial. 
 
Turquía ocupa el puesto 149 de los 180 países que conforman la actual Clasificación Mundial de la Libertad de Información elaborada anualmente por Reporteros Sin Fronteras.