TURQUÍA | Golpe de estado abortado: los periodistas turcos, al borde del abismo

18.07.2016 11:26

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Reporteros Sin Fronteras (RSF) condena los ataques contra medios de comunicación y periodistas que tuvieron lugar durante el intento de golpe militar del viernes 15 de julio en Turquía.

 

Los soldados irrumpieron en los estudios de la cadena pública TRT en Estambul y Ankara alrededor de la medianoche, forzaron a la presentadora Tijen Karas a leer su comunicado y luego interrumpieron la programación.

 

Otro grupo de soldados irrumpió en la sede de Estambul de Doğan, un grupo mediático kemalista que incluye a medios relevantes como el diario Hürriyet y los canales de televisión CNN Türk y Kanal D. Después de acaloradas discusiones, los periodistas fueron obligados a la fuerza, a punta de pistola, a evacuar a los locales y la emisión fue interrumpida.

 

Lo mismo ocurrió en la sede del proveedor de televisión digital por cable Digiturk. Posteriormente, la policía recuperó el control de todos estos edificios, detuvo a los soldados que los ocupaban y permitió que los empleados volvieran a trabajar.

 

El fotoreportero Mustafa Cambaz, de Yeni Şafak, fue abatido a tiros por los soldados después de que llamara en las redes sociales a protestar contra el intento de golpe.

 

Mientras cubrían los acontecimientos, Selçuk Şamiloğlu , corresponsal de Hürriyet en Estambul, y Kenan Sener, reportero de CNN Türk en Ankara, fueron agredidos por partidarios del gobierno. Después de ser hospitalizado, Şamiloglu explicó a RSF que estuvo a punto de ser lanzado desde un puente.

 

El sábado por la mañana, el primer ministro Binali Yildirim se disculpó con los medios de comunicación por incidentes de este tipo que, según dijo, fueron el "resultado de la tensión y la emoción" de los manifestantes.

 

Twitter, Facebook y YouTube funcionaron con extrema lentitud durante parte de la noche, lo que pudo haberse debido a un aumento de tráfico. El presidente Recep Tayyip Erdo ğan y sus partidarios, que por lo general son muy críticos con las redes sociales, las usaron profusamente para llamar a resistir el golpe y recuperar el control de la situación.

 

"Al igual que el resto de la sociedad turca, los medios informativos líderes demostraron su compromiso con los principios democráticos durante la pasada noche", dijo el secretario general de Reporteros Sin Fronteras, Christophe Deloire. "Es hora de que las autoridades tomen nota y dejen de tratar a los periodistas críticos como traidores y terroristas. Reforzar la cohesión nacional requiere el respeto de las libertades básicas, incluyendo la libertad de prensa".

 

La cifra oficial provisional del fallido golpe es de al menos 265 muertos y 1.440 heridos. Turquía ocupa el puesto 151, de 180 países, en la Clasificación Mundial 2016 de la Libertad de Prensa que publica Reporteros Sin Fronteras. Más sobre el país, en el Informe Anual de la organización.