RUANDA | Acoso de las autoridades a periodistas ruandeses y extranjeros

19.03.2014 22:13

Reporteros Sin Fronteras condena la falta de transparencia del gobierno de Ruanda y su constante acoso e intimidación a periodistas con el objetivo de suprimir la libertad de información y el reporterismo independiente, tanto de los periodistas del país, como de los periodistas extranjeros, en especial a los ugandeses.

El gobierno ruandés, que lleva años acosando a sus periodistas, suele además responder a las denuncias de falta de transparencia afirmando ser víctima de una campaña en contra por parte de grupos internacionales.

"El Presidente Kagame tiene que entender los legítimos argumentos de los ciudadanos para criticar a su Gobierno sin cuestionar cada vez las bases fundacionales del Estado de Ruanda. ¿Cómo va a poder reconstruirse una sociedad cuando está prohibido cuestionar el más mínimo tema", se pregunta Cléa Kahn-Sriber, jefe de la oficina de África de Reporteros Sin Fronteras.

"Es necesaria una política real de reconciliación que permita expresarse a todos, incluidas las críticas, y es al Presidente al que compete hacerlo. Por el bien del desarrollo sostenible de Ruanda, el Gobierno debe permitir la libertad de información", añade Kahn-Sriber.

En el último caso, las autoridades han negado la entrada al país al freelance estadounidense Steve Terril, el 15 de marzo, para cubrir la vigésimo aniversario del genocidio para los medios Al Jazeera y The Christian Science Monitor. Según la legislación ruandesa, los periodistas estadounidenses no necesitan un visado para trabajar en Ruanda, y el Alto Consejo de Medios dio su visto bueno a Terril hace unos meses cuando el periodista se puso en contacto con las autoridades ruandesas. Su expulsión es un episodio más de los últimos casos de acoso a periodistas que se atreven a cuestionar las políticas del Gobierno.

Sonia Rolley, periodista de Radio France Internationale, que fue expulsada en junio de 2006 de Kigali, lleva meses acosada en Twitter por una persona que utiliza el alias Richard Goldston, supuestamente cercano al Presidente.

En una secuencia de "twits" en los que Terril pedía a Goldston que dejara de acosar a Rolley, alguien intervino desde la cuenta oficial en Twitter del Presidente Kagame, reforzando la idea de que Goldston tiene relación con el Gobierno. Posteriormente, la cuenta oficial del Presidente desacreditó a la de Goldston, asegurando que pertenecía a un empleado joven, no autorizado, de la presidencia, pero negándose a revelar su identidad.

Terril había escrito a la oficina del Presidente Kagame hace algunas semanas para denunciar que el acoso de la cuenta @RichardGoldston  provenía del interior de la oficina presidencial, pero no había tenido respuesta. Desde entonces varios periodistas fueron bloqueados de la cuenta oficial del Presidente.

En paralelo, varios periodistas ugandeses han recibido amenazas del régimen ruandés, en algunos casos a través de los servicios de Seguridad e Inteligencia. Cuatro periodistas del Daily Monitor, con sede en Kampala, han llegado a recibir amenazas de muerte. Varios medios estatales y los servicios de Inteligencia les acusan de colaborar con el Rwanda National Congress (RNC), un grupo de oposición en el exilio. El 18 de febrero, un comentario de un conocido bloguero, acusó a tres periodistas de estar en la órbita de los servicios de Inteligencia ruandeses que estaban actuando con la complicidad de los ejecutivos del periódico The Daily Monitor.

Ivan Okuda, periodista freelance que trabaja para The Daily Monitor, fue obligado por la dirección del periódico a publicar una disculpa, el 14 de febrero, por un contenido sobre los comentarios de Kagame en su página de la red social Facebook relacionados con el asesinato en Sudáfrica a principios de año, de Patrick Karegeya, antiguo jefe del Ejército muy crítico con el Gobierno.

Andrew Muhanguzi, hermano de un periodista exiliado en Suecia editor de la web de noticias Umuvugizi, lleva desaparecido desde el 16 de febrero, cuando fue detenido en Kampala por individuos que se identificaron como oficiales de policía ugandeses, pero la policía ugandesa asegura no tener registro de esta detención.


Tom Malaba, un experimentado periodista que trabaja en la actualidad para la agencia de noticias en internet Ugandan Radio Network, fue atacado en su casa, el 18 de junio de 2013, después de haber hecho una pregunta molesta el embajador de Ruanda Frank Mugambage sobre la supuesta creación de un comando para perseguir a ruandeses exiliados en Uganda.


Los medios internacionales también reciben el acoso de las autoridades ruandesas. Un corresponsal con sede en Kampala que trabaja para un organización internacional de medios tuvo que huir de Uganda, en noviembre de 2013, por las amenazas de los agentes de los servicios de Inteligencia ruandeses.


Pese a la condescendencia de la comunidad internacional por la estabilidad y el progreso económico del país, Ruanda sigue siente un país muy autoritario bajo el gobierno de su Presidente Paul Kagame -clasificado como Depredador de la Libertad de Información por parte de Reporteros Sin fronteras- que utiliza la retórica contra el genocidio para justificar sus políticas totalitarias y sus constantes violaciones a los derechos humanos.


Entre 2010 y 2011, durante las elecciones presidenciales de 2010, en un espacio de 18 meses se registraron dos asesinatos de periodistas, numerosas violaciones a la libertad de información, detenciones y agresiones a periodistas, que provocaron el exilio de muchos periodistas.