PAKISTÁN | Atentado contra el edificio de la sede del grupo Express Media

04.12.2013 12:33

Reporteros Sin Fronteras condena el ataque, el 2 de diciembre, en Karachi, contra el edificio del grupo Express Media, sede de tres periódicos: el Express Tribune, el Daily Express y el Sindh Express. Cuatro individuos lanzaron dos bombas de fabricación casera y dispararon indiscriminadamente durante 15 sobre el edificio antes de darse a la fuga en motocicletas.

"Resulta escandaloso que individuos armados pueda estar un cuarto de hora disparando contra periodistas sin que nadie les detenga", lamenta Reporteros Sin Fronteras, que pide que se analice también la responsabilidad de la policía en lo sucedido. "¿Por qué se retiró a la patrulla que se suponía que vigilaba este edifico dos semanas antes del ataque, pese a que la policía conoce sobradamente las amenazas que lleva recibiendo este grupo de comunicación desde agosto?", se pregunta la organización.

Los empleados han contado cómo a cada una de las dos explosiones le seguía una ráfaga de disparos que duraba varios minutos. El guardia de seguridad Faizan Ali, y Salman Fazili, del departamento de marketing, resultaron heridos leves.

La policía llegó diez minutos después de que los atacantes se hubiesen dado a la fuga y ha asegurado que el tipo de explosivo empleado sugiere la autoría de grupos talibanes.

Es el segundo ataque a Express Media en menos de cuatro meses. Un individuo abrió fuego contra su edificio el 16 de agosto y tras este ataque la policía había puesto vigilancia en la zona, pero fue retirada hace dos semanas sin ninguna explicación.

El grupo Express Media es conocido  por ser una organización de noticias liberal que promueve el periodismo ético, la libertad de expresión y la libertad de prensa, y sirve como plataforma para combatir el extremismo.

Este último ataque ha sido ampliamente condenado. El Sindicato Federal de Periodistas Pakistaníes manifestó ayer en un comunicado su intención de convocar varias protestas en todo el país si las autoridades no detienen a los responsables de este ataque en 72 horas.

Otro asunto sin relación con el anterior es la detención, el 20 de noviembre, del periodista de Royal TV, Farhan Ahmed Bangash, por cubrir unos enfrentamientos que constaron la vida a 10 personas. Se le acusa de promover la violencia bajo la ley antiterrorista. Bangash insiste en su inocencia y fue puesto bajo custodia policial durante un periodo de 12 días. Después fue trasladado a otra comisaría distinta, sin motivos hasta ahora conocidos.

En paralelo, la detención y tortura, hace unos días, de Aqeel Yousafzai por miembros de los Servicios de Inteligencia Interno (ISI), en Peshawar, recuerda la violencia de la que todavía siguen siendo víctimas los periodistas en Pakistán por parte de diversos autores, tanto estatales como no estatales. Los ISI todavía siguen presentes en la lista de Depredadores de la Información elaborada anualmente por Reporteros Sin Fronteras.