O. MEDIO Y MAGREB | Gadafi expulsa de Libia a 26 periodistas invitados

07.04.2011 20:20

 

  • Dos periodistas iraquíes detenidos en Bahréin
  • En Yemen, segundo secuestro en una semana

 

LIBIA

 

Reporteros Sin Fronteras está indignada por la deportación de hoy, de 26 periodistas extranjeros, llevada a cabo por el gobierno libio, alegando que sus visados habían expirado. Una lista con los nombres de los periodistas, que habían sido invitados a Trípoli por el gobierno de Gadafi, fue publicados ayer por la noche en el vestíbulo del hotel donde se alojaban. La lista les indicaba que debían dejar el país al día siguiente.

 

Las autoridades señalaron oficialmente la expiración de sus visados. Este 7 de abril las autoridades han decidido aplazar su “partida” para el 9 de abril. Reporteros Sin Fronteras ha sabido que en la capital libia aún quedan unos 100 periodistas extranjeros.

 

La expulsión masiva culmina una serie de detenciones individuales y deportaciones que ya se habían producido las últimas semanas. La más reciente fue la del corresponsal de diario Telegraph, Damien McElroy, el 3 de abril, precedida de la de Michael Georgy, un periodista estadounidense de Reuters, el 30 de marzo. Las autoridades libias no han dado ninguna explicación a las expulsiones.

 

Reporteros Sin Fronteras también ha sabido, por fuentes fiables, que cuatro periodistas - uno de África del Sur, dos estadounidenses y un español - están perdidos en el este del país, desde el 4 de abril. Su desaparición es un asunto de gran preocupación.

 

 Ayer, Reporteros Sin Fronteras condenaba la detención de Ghars Lofti, un periodista con doble nacionalidad canadiense y tunecina, que trabaja para Al-Alam TV. Fue detenido por las fuerzas pro-Gaddafi, el 16 de marzo, cuando llegaba a Libia, desde Túnez.

 

Tres periodistas de Al-Jazeera fueron detenidos a principios de marzo- el reportero mauritano Ahmed Vall Ould El-Dine, el fotógrafo noruego Ammar Al-Hamdane y el fotógrafo británico Kamel Ataloua - . Siguen en manos de las fuerzas pro-Gaddafi, al oeste del país. Un cuarto periodista de Al-Jazeera, que fue detenido al mismo tiempo, el tunecino Lotfi Messaoudi, fue liberado el 31 de marzo.

 

Reporteros Sin Fronteras también reitera su preocupación por Rana Akbani, periodista de nacionalidad siria, que lleva desaparecida, al este de Libia, desde el 28 de marzo.

 

BAHRÉIN

 

Dos periodistas iraquíes, empleados del periódico de oposición Al-Wasat, Ali Al Sherify y Raheem Al-Kabi, fueron detenidos por las autoridades de Bahréin y deportados, el 4 de abril. Ambos trabajaban para Al-Wasat desde 2005.

 

Su deportación se produjo un día después de que el Ministerio de Información anunciase el cierre de Al-Wasat, fundado en 2002. El día anterior, el programa nacional de televisión Media Watch, había acusado a la prensa de tratar de dañar la estabilidad y la seguridad de Bahrein y difundir información falsa que socavaba la imagen y la reputación internacional del país.

 

El 4 de abril, la Autoridad de Asuntos de Información, agencia gubernamental que regula los medios de comunicación, revocó esa decisión y dio permiso a Al-Wasat para reanudar su publicación. Pero tres de sus altos cargos - el redactor jefe Al-Mansour Jamari; el director, Walid Nouihid y el jefe de local, Aqil Mirza - fueron obligados a renunciar. El Consejo de Administración anunció la designación de Al-Abidily Abidily para reemplazar Jamari, como editor.

 

YEMEN

 

La Unión de Periodistas de Yemeníes informó hoy de que Mansour Al-Samadi, periodista del periódico gubernamental Al-Thawra, fue secuestrado en su casa. Samadi logró llamar a la organización cuando se encontraba en la oficina del ministro del Interior. A partir de ahí, fue llevado a un lugar desconocido. Reporteros Sin Fronteras está preocupada por su suerte y pide su liberación inmediata e incondicional.

 

Samadi es el segundo periodista secuestrado de esta forma en la última semana. Abdelghani Al-Shamiri, el ex director de noticias de la radio y televisión estatales, fue secuestrado por agentes de la seguridad nacional, mientras regresaba a su casa, el 31 de marzo, en Saná, y fue llevado a un lugar no identificado. Le liberaron al día siguiente, tras la presión ejercida por la Unión de Periodistas. Recientemente había renunciado a las posiciones del partido en el poder y había declarado su apoyo a los manifestantes que han estado pidiendo la renuncia del presidente Ali Abdallah Saleh. A partir de entonces, había recibido muchas amenazas, a él y a miembros de su familia, que aseguraban tomar represalias si continuaba apoyando el movimiento de la oposición 

 

El 4 de abril, un puesto de control al sur de la capital, confiscó la edición del N º 271 del periódico Al-Nidda.