IRÁN | RSF teme por las vidas de los periodistas sufíes detenidos

12.09.2014 19:07

Comenzaron una huelga de hambre el 31 de agosto como protesta por las condiciones penitenciarias

 

Reporteros Sin Fronteras expresa su preocupación por los numerosos periodistas e internautas que siguen detenidos a pesar de sufrir enfermedades graves, y condena la falta de atención médica adecuada en las cárceles donde están recluidos.

 

En este momento se teme por el estado de salud de un grupo de detenidos, colaboradores de la web sufí de noticias Majzooban Noor, que iniciaron una huelga de hambre el 31 de agosto en protesta por sus condiciones carcelarias.

 

"Al mismo tiempo que dan la vuelta al mundo las fotos del líder supremo Ali Jamenei internado en un moderno hospital de Teherán para una operación, a los periodistas e internautas detenidos se les niega el tratamiento en las prisiones de Irán" señala Reza Moini, responsable de Reporteros Sin Fronteras para Irán y Afganistán.

 

"Sus vidas están en peligro en medio de un completo silencio y la indiferencia. El régimen tiene el deber de respetar el derecho de sus detenidos a la salud. Cualquier violación de este principio fundamental será considerado como un fracaso penal para ayudar a personas en peligro".

 

Los colaboradores de Majzooban Noor en huelga de hambre desde el 31 de agosto son: Reza Entesari; Hamidreza Moradi; Mostafa Abdi; Kasra Nouri y Afshin Karampour. Sus abogados encarcelados -Amir Islami, Farshid Yadollahi, Mostafa Daneshjo y Omid Behrouzi - se han unido a la huelga de hambre. Majzooban Noor es una web de noticias que apoya a la orden sufí Nematollahi Gonabadi.

 

Los periodistas y los internautas que trabajan para Majzooban Noor fueron arrestados durante una ofensiva del gobierno contra los sufíes entre 8 y el 10 de septiembre de 2011 y fueron condenados el 13 de julio de 2013, al final de un juicio injusto ante un tribunal de Teherán, a penas de cárcel que van de seis meses a ocho años.

 

Desde entonces, están encerrados en la prisión de Evin, en Teherán, y en la cárcel Nezam de Shiraz, en la provincia suroriental de Fars.

 

Varios de ellos, especialmente Entesari, Daneshjo, Moradi y Karampour, han enfermado gravemente en sus celdas, pero se les ha negado el tratamiento que tanto necesitan, ya que las autoridades penitenciarias y judiciales rara vez se autorizan las transferencias a los hospitales.

 

Reporteros Sin Fronteras recuerda que:

 

  • Según el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, del que Irán forma parte, negar la atención médica puede constituir una violación de la prohibición de la tortura y tratos crueles, inhumanos o degradantes.
 
  • Los reglamentos internos de las prisiones de Irán, emitidos por el órgano judicial encargado de la gestión de los centros de detención, obligan a los funcionarios de prisiones a proporcionar a los detenidos la atención médica que necesitan. Los artículos 102 y 103 del reglamento dice que "los controles médicos mensuales son obligatorios en la clínica de la prisión" y que "si es necesario, el detenido debe ser transferido de urgencia desde la prisión al hospital". Estas regulaciones también dicen que el juez a cargo del el caso es responsable de la salud y la seguridad de todos los presos con una enfermedad grave e incurable.

 

Irán es uno de los países más represivos del mundo en materia de libertad de información. Ocupa el puesto 173 -de 180 países- en la Clasificación Mundial de Libertad de Prensa 2014 elaborada por Reporteros Sin Fronteras. Más sobre el país, en el Informe Anual de la organización.