IRAK | Fuerzas de seguridad kurdas cierran medios en el kurdistán iraquí

17.10.2015 14:14
Reporteros Sin Fronteras manifiesta su alarma tras tener conocimiento del ataque a varios medios kurdos en los últimos días en la región del kurdistán iraquí, donde las fuerzas de seguridad han forzado el cierre de varios medios de comunicación en un intento de acallar las voces críticas con el Gobierno.
 
La crisis de la sucesión del Presidente Masoud Barzani, cuyo mandato expiró en agosto, empezó a principios de octubre con varias manifestaciones, algunas de las cuales terminaron en motines, que pedían aumentos salariales para los empleados gubernamentales y la retirada de Barzani.
 
Para limitar la cobertura de estas manifestaciones, las fuerzas de seguridad, e incluso a veces los manifestantes, han atacado varias series de medios de de comunicación. En Ebril, la red social Facebook estuvo bloqueada un día entero, el 10 de octubre.
 
“Condenamos estos ataques y pedimos a las autoridades que respeten a los medios de comunicación y pongan fine a este acoso al que les están sometiendo en completa impunidad”, afirma Alexandra El Khazen, responsable de la oficina de Oriente Medio y Magreb de Reporteros Sin Fronteras. “Instamos también a los periodistas a actuar de una manera independiente y profesional en esta crisis política y evitar alimentar la tensión política”. 
 
Ataques a medios de comunicación
 
Las fuerzas de seguridad leales al Partido Democrático del Kurdistán (KDP) hicieron varias redadas a medios de comunicación en Ebril, Dohuk y Soran, la tarde del 10 de octubre, amenazando a los empleados y dañando los equipos. Las cadenas NRT TV y KNN TV fueron obligadas a cerrar sin ninguna explicación.
 
Las fuerzas de seguridad también detuvieron a seis trabajadores de NRT TV para ponerles en libertad fuera de la provincia de Ebril, cerca del punto de control de Degala. 
 
Kawa Abdulqader, director de la NRT TV en Erbil, afirma que las fuerzas de seguridad le han acusado de alimentar el caos y apoyar a la oposición. Según medios de comunicación afines al KDP, el gobierno ha órdenes a la NRT TV retomar sus actividades y a sus empleados -de los que se dijo que habían huido- volver la trabajo.
 
También los trabajadores de la KNN TV -que apoyan al partido de la oposición Gorran- fueron atacados en Erbil, Dohuk y Soran. Once de sus empleados fueron amenazados y pasaron varias horas detenidos antes de ser puesto en libertad a las afueras de la ciudad.
 
La mayoría de ellos pudieron volver a casa, pero no a su trabajo porque las fuerzas de seguridad kurdas seguían rodeando la sede de la cadena. Según otras fuentes, Radio Gorran, que comparte edificio con la KNN TV en Erbil, también ha sido cerrada.
 
Finalmente, la sede de en la localidad de Sulaymaniyah de Rudaw TV también fue atacada por simpatizantes del PDK, el 10 de octubre.
 
Reporteros sobre el terreno
 
Reporteros Sin Fronteras ha registrado además numerosos casos de periodistas agredidos por las fuerzas de seguridad o manifestantes desde el 8 de ocrubre.
 
Los periodistas ha sufrido los efectos de gas lacrimógeno empleado en las manifestaciones por las fuerzas de seguridad y han llegado incluso a ser apedreados por manifestantes en varias zonas de la provincia de Sulaymaniyah.
 
Entre ellos se encuentra Hawkar Abdulrahman, periodista de Kurdsatnews TV, atacado por 15 simpatizantes del KDP, el 10 de octubre, en presencia de una inmóvil policía. También el reportero de Rudan TV, Shoman Mahmoud, fue apedreado por varios manifestantes en la ciudad de Said Sadiq.
 
Razhin Kama, de Gali Kurdistan TV, una cadena afiliada a la Unión Patriótica del Kurdistán (PUK), fue igualmente apedrada por manifestantes cuando cubría con su equipo una manifestación en la ciudad de Sulaymaniyah, el 8 de octubre. 
 
Otros periodistas han visto restringido su acceso a la información, como el equipo de Kurdsatnews TV, forzado a dar la vuelta en un puesto de control de la carretera que une Erbil con Sulaymaniyah, el 12 de octubre.
 
La crítica a las elecciones presidenciales cada vez está menos tolerada según aumenta la tensión política, especialmente desde el mes de junio. Barzani, presidente en los diez últimos años, podría justificar su permanencia en el gobierno por segunda vez desde 2013 por motivos de seguridad.