IRAK | Apuñalado en su casa un reportero que había recibido amenazas

26.05.2014 16:51

 

Reporteros sin Fronteras condena el ataque contra Hussam Al-akuli, corresponsal de la cadena de televisión Al-Baghdadiya y fotógrafo freelance.  El 23 de mayo, unos hombres le asestaron varias puñaladas en su casa de Al-Samawa, a 290 km al sureste de Bagdad, e Irak.

 

Akuli, que había recibido amenazas, fue apuñalado en repetidas ocasiones por unos hombres armados vestidos de militar que saquearon su casa y se llevaron material periodístico. El periodista fue trasladado de urgencia al hospital con heridas de arma blanca en la cara y en el cuello, y múltiples fracturas a los brazos.

 

Después de que la cadena Al-Baghdadiya emitiera un reportaje sobre la demolición de viviendas en un territorio que se disputan el gobierno y los particulares, Akuli recibió amenazas de muerte escritas a mano que le advertían que no contase más historias sobre la corrupción endémica de la región.

 

"Durante años, los periodistas iraquíes han estado expuestos a amenazas, ataques y asesinatos por parte de diferentes sectores, sobre todo cuando abordan temas arriesgados, como la corrupción", ha dicho la responsable de Investigación de Reporteros Sin Fronteras, Lucie Morillon.

 

"Irak es, por desgracia, uno de los países más peligrosos del mundo para los profesionales de los medios. La inestabilidad política y ahora la represión relacionada con la crisis en Siria se encuentran entre las principales causas de riesgo para el periodismo en el Irak. Las autoridades deben garantizar la seguridad de los periodistas, cuya trabajo es de interés público".

 

Reporteros Sin Fronteras emitió un comunicado de prensa condenando las dificultades del periodismo en Irak el 6 de mayo, tres días después del Día Mundial de la Libertad de Prensa.

 

De acuerdo con el Observatorio de Libertades Periodísticas (JFO), organización asociada a Reporteros Sin Fronteras, se han dado 328 casos de abusos contra periodistas en 2013: 103 periodistas fueron detenidos; a 162 se les obstruyeron sus intentos acceder a información; 63 fueron víctimas de violencia y cuatro fueron atacados por grupos armados. Un total de 71 quejas fueron presentadas en contra de los medios de comunicación y periodistas, y se suspendieron cuatro medios.