INTERNET | El engranaje infernal del derecho al olvido

04.07.2014 18:09
La decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europa, adoptada el 13 de mayo de 2014, abrió una caja de pandora sobre la posibilidad de obligar a los buscadores de Internet a retirar contenidos a petición de los usuarios. 
 
A raíz del juicio entre la Agencia Española de Protección de Datos y Google España sobre el derecho al olvido, el 13 de mayo, el Tribunal de Justicia Europeo abrió una caja de pandora que será difícil cerrar. Esta decisión, basada en la protección de la vida privada de un ciudadano español, que obligó a Google a retirar de su buscador un artículo del periódico La Vanguardia, ha abierto la puerta a una avalancha de solicitudes que amenazan a un mundo digital donde todas las personas, físicas y jurídicas, puedan controlar la información sobre si mismas. 
 
Para Google la única manera de cumplir la decisión del tribunal europeo es poner a disposición de los usuarios un formulario para solicitar la retirada de contenidos asociados a su nombre. Según las cifras dadas a conocer ayer, 3 de julio, por la firma Mountain Viwe, se han producido más de 70.000 demandas desde el 30 de mayo a instancias particulares. Google también a precisado a Reporteros Sin Fronteras que estas demandas corresponden a 267.550 páginas URLSCX. Mientras, Microsoft, a través de su buscador Bing, está preparando establecer su propio formulario. 
 
Argumentando que el derecho al olvido prima "no sólo sobre el interés económico del buscador, pero sobre el interés del público a encontrar la información solicitada", el Tribunal de Justicia invirtió el razonamiento sobre libertades civiles fundamentales. En efecto, esta decisión supone ahora que sean los aperadores privados los que deben juzgar si los resultados de la búsqueda son de interés público para oponerse o no a un derecho a retirar contenidos. Esta lógica desencadena una espiral sin fin: El 26 de junio se eliminaron los primeros contenidos. Días después, el 2 de julio, Google advirtió al periódico británico The Guardian y la BBC que retiraba algunos artículos suyos. El 4 de julio, Google cambió su decisión sobre The Guardian
 
"Las medidas tienen un alcance editorial", advierte Christophe Deloire, secretario general de Reporteros Sin fronteras. "Estas decisiones sin duda afectarán al acceso a la información de actualidad y a la visión del mundo de los usuarios de los buscadores. ¿Las toman los periodistas, según los principios de honestidad previstos en los estatutos deontológicos? ¿O las toman los jueces, con garantías de independencia?. En absoluto. Esto es muy serio", advierte Deloire.
 
Las versiones europeas de Google (.fr, .uk, .de, ck, et.) tienen ahora la siguiente aclaración al final de cada búsqueda: "Algunos resultados podían haber sido suprimidos según la ley europea de protección de datos". Sin embargo, en el buscador google.com están disponibles todos los artículos. 
 
Los espacios afectados por una solicitud de retirada de contenidos no pueden tener ninguna información sobre los motivos de la exclusión de los contenidos de la lista de búsqueda. Google es el único que conoce los motivos de la solicitud y puede evaluarlos. A día de hoy no se ha detallado nada sobre el calendario, el procedimiento de hacer el índice de las búsquedas, los criterios para examinar las solicitudes o el número de resultados eliminados. Contactado por Reporteros Sin fronteras, Google sigue siendo muy evasivo sobre este tema, que asegura que comunicará en las próximas semanas. El buscador afirma haber creado un comité asesor para ayudar en la toma de estas decisiones.
 
Reporteros Sin Fronteras lamenta profundamente que el Tribunal Europeo de Justicia haya delegado en las empresas privadas como Google la "responsabilidad" sobre los contenidos. Frente a la opacidad sobre la forma de eliminarlos, Reporteros Sin fronteras pide a Google, Bing y los demás buscadores que establezcan un proceso independiente, transparente y conforme a los estándares internacionales sobre libertad de expresión. La organización invita también a elaborar un informe detallado sobre las eliminaciones que se han hecho.