INTERNACIONAL | RSF recuerda a cinco medios de comunicación víctimas de la violencia en el mundo

20.01.2015 18:01
El mundo entero se conmovió con de la masacre en la sede del Charlie Hedo, el 7 de enero, en la que fueron asesinados ocho periodistas. La revista sumó su nombre a la larga lista de medios de comunicación en el mundo que han sido víctimas de terribles actos de violencia.
 
Reporteros Sin Fronteras reproduce a continuación el resumen de la situación de cinco medios de comunicación cuyos trabajadores han sido asesinados por causas relacionadas con el ejercicio de su profesión. 
 
  • Al-Iraqiya: víctima colateral de la guerra de Irak (IRAK)
Con 14 periodistas asesinados entre marzo de 2003 y agosto de 2010, la cadena nacional iraquí pagó un alto precio por cubrir en la guerra de Irak, más que ningún otro medio. Desde la ocupación estadounidense fueron asesinados tres empleados más por causas relacionadas con el ejercicio del periodismo.
 
Al-Iraqiya es parte de la Red de Medios Irquíes. Fue creada por el gobierno de Estados Unidos y transferida a las autoridades iraquíes, a las que todavía se asocia con los partidos chiítas. Como resultado, los rebeldes suníes atacan a sus empleados acusándoles de traidores.
 
La guerra en Irak fue uno de los conflictos más mortales para los medios de comunicación desde la II Guerra Mundial, con un total de 230 informadores asesinados desde la invasión estadounidense en marzo de 2003 hasta la retirada de las tropas, en agosto de 2010. 
 
  • Express News: objetivo de los talibanes (PAKISTÁN)
Conocidos por su profesionalismo y perspectivas liberales, la cadena Express News TV ha visto cómo asesinaban a seis de sus empleados sólo en 2014. nadie lleva la cuenta de los numerosos ataques y amenazas a sus sedes o al domicilio de sus trabajadores.
 
La mayoría de estos ataques han sido reivindicados por el grupo Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), que ve a Express News como un enemigo por su trabajo crítico y ha puesto en marcha una campaña de intimidación y terror hasta ahora impune en Pakistán, uno de os países más mortíferos del mundo para los periodistas. 
 
  • Novaya Gazeta: el precio de la independencia periodística (RUSIA)
Novaya Gazeta, a la cabeza del periodismo independiente de investigación, ha sufrido el asesinato de cinco de sus periodistas desde el año 2000, incluidas Anna Politkovskaya y Natalia Estemirova, conocidas por documentar las violaciones de los derechos humanos durante la guerra de Chechenia. También fueron asesinados Igor Domnikov y Yuri Shchekochikhin, conocidos pos sus trabajos sobre corrupción y crimen organizado. En la mayoría de los casos las investigaciones sobre sus asesinatos no han terminado identificando a los autores.
 
  • Radio Shabelle: informar en medio del caos (SOMALIA)
La radio más conocida de Somalia es una de la más expuestas al peligro. No menos de diez de sus empleados, incluidos varios de sus jefes, han sido asesinados desde 2007. Las milicias islamistas han atacado repetidamente a los profesionales de este medio de comunicación por no someterse a sus peticiones. También el gobierno somalí persigue a este medio de comunicación y ordenó su cierre temporal en agosto de 2014.
 
Pese a las amenazas de muerte, el encarcelamiento y el exilio de muchos de sus periodistas, Radio Shabelle sigue haciendo su trabajo, intentando cubrir temas sensibles. Ha sido galardonada por Reporteros Sin Fronteras con su Premio a la Libertad de Prensa 2010. Su director, Ali Abdi, asegura que no se van a dejar intimidar: “Estamos determinados a seguir luchando por el periodismo independiente y el respeto a los derechos humanos”. 
 
  • Radio Televisión de Serbia: 16 asesinados en los ataques de la OTAN (SERBIA)
Un total de 16 trabajadores de la Radio Televisión de Serbia murieron en el bombardeo deliberado de la OTAN a su sede en Belgrado, la noche del 23 de abril de 1999, durante la guerra de Kosovo. Su director general, Dragoljub Milanovic, fue sentenciado a nueve años y medios de cárcel en 2002 por no ordenar a sus empleados que abandonasen el edificio. Pero la NATO nunca ha indemnizado a estas víctimas y nunca ha cuestionado su decisión de bombardear la sede de este medio de comunicación. La alianza ha considerado siempre el bombardeo un “objetivo militar legítimo”, acusando a la cadena de difundir propaganda.