INDIA | Tres días de prohibición de Internet impiden a los periodistas trabajar en Cachemira

07.10.2015 20:21

 

Reporteros Sin Fronteras denuncia que el gobierno indio desconectó Internet de forma indiscriminada en todo el extremo norte de Jammu y Cachemira del 25 al 28 de septiembre, con el pretexto de prevenir de cualquier agravamiento de la tensión entre las comunidades musulmanas e hindúes del estado.

 

La suspensión de los servicios de 2G, 3G, GPRS y de Internet de banda ancha en Jammu y Cachemira, en la frontera con China y Pakistán, duró 82 horas y paralizó el trabajo de los periodistas y medios de comunicación, en especial los diarios digitales, y privó a la población de acceso a información online y comunicaciones.

 

La prohibición se impuso al inicio del Eid al-Adha, un festival durante el cual los musulmanes sacrifican vacas, animal venerado por los hindúes. La reciente orden judicial que refuerza la prohibición de la matanza de vacas y la venta de carne de vacuno ha reavivado la tensión comunal en el estado.

 

"Es inaceptable que un gobierno sea capaz de tomar decisiones arbitrarias que afectan el acceso y al intercambio de información en toda una región", declaró Benjamin Ismaïl, responsable de Reporteros Sin Fronteras para Asia y el Pacífico.

 

"Al amordazar a los periodistas y a los internautas, que transmiten información sobre acontecimientos en la región y hacen comentarios sobre ellos, las autoridades sólo están aumentando la frustración y alimentando la violencia callejera".

 

Sin información durante tres días

 

El periódico local Rising Kashmir no pudo actualizar su web con normalidad durante el Eid al-Adha. El redactor jefe del diario, Daanish Bin Nabi dijo que los lectores se enfadaron por la falta de disponibilidad del sitio durante los tres días la prohibición, que tuvo un gran impacto en el tráfico de Twitter y Facebook del periódico, así como de la página web.

 

El redactor jefe de la versión digital del Kashmir Monitor, Mubashir Bujari lamentó el impacto negativo de la prohibición en este diario en lengua inglesa, sobre todo para los lectores del extranjeros. Para él, " enjaular" Internet en un mundo digital es completamente inadecuado.

 

"Espero que en el futuro el gobierno entienda el fastidio que es prohibir Internet y se lo piense dos veces antes de enviarnos de vuelta a la Edad de Piedra", dijo Bujari a Reporteros sin Fronteras.

 

El corresponsal y productor de Press TV, Syed Ali Safvi aseguró que no era la primera vez que las autoridades suspendían los servicios de Internet en Cachemira. Describiendo la prohibición como "irracional e inconstitucional", dijo que las autoridades lo vieron como una solución, cuando en realidad sólo agrava la tensión.

 

La prohibición de Internet coincidió en parte con una visita oficial a Estados Unidos del primer ministro indio, Narendra Modi, del 26 al 30 de septiembre, que incluía una gira por Silicon Valley para presentar su proyecto "Digital India" a algunas de las mayores empresas tecnológicas del mundo.

 

Entusiasta de las redes sociales, Modi siguió twitteando durante todo el viaje y reafirmó su apoyo a las nuevas tecnologías después de reunirse con los líderes de Facebook, Google y Microsoft.

 

"Por un lado, el primer ministro Modi habla de la India digital, y por el otro, el gobierno indio prácticamente devuelve a Cachemira a la Edad de Piedra al imponer una prohibición de los servicios de Internet", apuntó Safvi.

 

India ha venido sufriendo un significativo aumento de las violaciones de la libertad de información durante 2015, especialmente en Cachemira. En abril, el gobierno prohibió la difusión de Al-Jazeera TV durante cinco días por presentar un mapa en el que la frontera de la India con Pakistán en Cachemira no se correspondía con sus reivindicaciones territoriales.

 

Los periodistas también están expuestos a la violencia, a veces mortal, de todos los sectores, especialmente cuando cubren la corrupción, la política o la delincuencia local.

 

India ocupa el puesto 136, entre 180 países, en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2015 de Reporteros Sin Fronteras.