HONDURAS | Cierre de una emisora incendiada hace un año

18.01.2011 12:05

 

  • Amenazada por las autoridades y las fuerzas del orden, la emisora comunitaria Faluma Bimetu silencia sus emisiones
  • Reporteros sin Fronteras pide que se restablezcan las frecuencias

 

Propiedad de la comunidad hondureña de origen africano (garífuna) de Triunfo de la Cruz, la emisora Radio Faluma Bimetu – Radio Coco Dulce en español – ha decidido abandonar temporalmente sus actividades, el 14 de enero de 2011, ante la amenaza de las autoridades locales y de las fuerzas del orden.

Una delegación municipal de Tela, a la que acompañaban unos policías, llegó a la comunidad, el 12 de enero de 2011, para imponerle un nuevo patronazgo a su gusto. Por su parte, la comunidad de Triunfo de la Cruz ya había previsto unas elecciones para el próximo 28 de enero para designar a sus directivos. Ante la negativa de las comunidades a aceptar dicho procedimiento, los visitantes amenazaron con quemar a Faluma Bimetu.

Esta amenaza recuerda el incendio criminal que destruyó por completo la emisora el 6 de enero de 2010. Junto con la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (Amarc) e International Media Support (IMS), Reporteros sin Fronteras colaboró en la reconstrucción de Radio Faluma Bimetu.

La comunidad garífuna se opone desde hace mucho tiempo a unos proyectos inmobiliarios en la zona atlántica y lo manifiesta a través de sus pequeños medios de comunicación. Desde el golpe de Estado del 28 de junio de 2009 se ha intensificado la persecución contra Radio Faluma Bimetu. Alfredo López, uno de sus principales locutores, fue secuestrado por el ejército y la policía el 12 de agosto de 2009. La situación es similar para el conjunto de los movimientos sociales o comunitarios y sus medios de expresión, por supuesto, sin tener en cuenta las Convenciones Americana e Interamericana de Derechos Humanos.

El 5 de enero de 2011, dos individuos vestidos de uniforme de técnicos del Servicio de Medición Eléctrico de Honduras (Semeh) irrumpieron en el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh) en La Esperanza (noroeste de Tegucigalpa). Amenazando a los presentes, los asaltantes, que decían trabajar para el Estado hondureño, cortaron la luz del local. Las radios comunitarias Guarajambala y La Voz Lenca dejaron enseguida de emitir. En la región de Zacate Grande (Sur), el acoso sigue contra la radio del mismo nombre y la comunidad que le permite existir, en conflicto con el magnate de la industria agrícola Miguel Facussé Barjum.

“La lucha contra la impunidad pasa no sólo por el esclarecimiento de los diez asesinatos de periodistas cometidos en 2010, tal como declaró hace poco el gobierno mientras que tardan en darse los resultados de las investigaciones. Es también obvia la necesidad de proteger realmente a los medios de comunicación minoritarios y a sus representantes, en particular a las víctimas de represalias relacionadas con el golpe de Estado. Las frecuencias de las radios comunitarias atacadas se deben restablecer sin más demora”, declara Reporteros sin Fronteras.