FRANCIA | RSF condena la violencia policial contra los periodistas durante las protestas por la reforma laboral

30.05.2016 21:17

 

Reporteros Sin Fronteras (RSF) manifiesta su profunda preocupación por el aumento de la violencia policial arbitraria contra los periodistas que cubren las protestas en contra de reforma laboral en Francia y pide al gobierno francés que ponga fin a las agresiones.

 

Algunos periodistas afirman que llevar un brazalete identificativo de prensa los convierte en blanco de la violencia policial. La cantidad de fotografías y vídeos que apoyan estas afirmaciones no hace más que crecer en las redes sociales.

 

El cámara Joël Labat ha publicado imágenes en la web Reporterre en las que se ve cómo le disparan una bomba de gas lacrimógeno para impedir que grabara una manifestación en la plaza Denfert-Rochereau, en París, el 17 de mayo.

 

La bomba de gas se disparó directamente hacia él, con una trayectoria plana, algo estrictamente prohibido. Labat, que ha presentado una queja, tiene un enorme hematoma en el muslo.

 

Michel Soudais, redactor jefe de la revista Politis, sostiene que un miembro de la policía antidisturbios podría haberle herido gravemente ​​durante una protesta en París, el 26 de mayo, si no hubiera sido por el teleobjetivo que llevaba en su chaleco de reportero.

 

"Estaba cubriendo la protesta en la Place de la Nation, con mi brazalete de prensa claramente visible, cuando un agente antidisturbios cargó contra mí y me golpeó en el estómago con su porra", dijo. "El golpe dio por el lado a mi cámara y fue el teleobjetivo de mi chaleco el que me protegió. En lo que a mí respecta, los periodistas están en el punto de mira".

 

Aún más preocupante es el caso de un joven fotógrafo independiente que resultó gravemente herido al final de una manifestación el 26 de mayo en el Cours de Vincennes, la avenida que une la Place de la Nation con la Porte de Vincennes.

 

Cuando un gendarme lanzó una pelota de goma para dispersar a la multitud, el fotógrafo recibió un golpe en la sien, se desplomó y tuvo que ser hospitalizado. Hay en marcha investigaciones judiciales y administrativas sobre el incidente y el caso ha sido remitido al Defensor del Pueblo.

 

Cuatro días después de los hechos, el fotógrafo sigue bajo sedación en un hospital de París. El ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve, ha dicho a su familia que se hará todo lo posible para esclarecer el incidente.

 

Francia ocupa el puesto 45, de 180 países, en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2016 de Reporteros Sin Fronteras. Más sobre el país, en el Informe Anual de la organización.