ESPAÑA | Reporteros Sin Fronteras critica la detención del videorreportero Jaime Alekos en un desahucio

28.02.2015 20:48

 

El periodista, en libertad con cargos, permaneció dos noches detenido acusado de desobediencia y atentado contra la autoridad por grabar el desalojo

 

La seccion española de Reporteros Sin Fronteras critica, por excesiva e inapropiada, la detención del videorreportero Jaime Alekos, detenido en la mañana del jueves 27 de febrero, cuando cubría un desahucio, en la casa de Ofelia Nieto 29, de Madrid, para el medio digital Periodismohumano.com, y  lamenta todo intento de mermar el derecho legítimo de los informadores a cubrir los acontecimientos que tienen lugar en la vía pública y son de interés público.

 

Jaime Alekos, con una reciente pero nutrida trayectoria en periodismo audiovisual, trabaja para varios medios de comunicación para los que realiza coberturas en la calle. El videorreportero ya había denunciado en varias ocasiones ante RSF el acoso policial del que viene siendo víctima, al igual que otros periodistas que informan de acontecimientos en los que intervienen las fuerzas de seguridad.

 

 Cuando, el viernes 20 de febrero pasado, Jaime Alekos informaba para Las Mañanas de Cuatro, junto a otros periodistas, del desahucio de Rafaela Salazar, en la calle Provisiones de Madrid, la Policía Nacional identificó a los periodistas y les ordenó dejar de grabar bajo la amenaza de incautarles las cámaras.

 

Jaime Alekos aseguró a Reporteros Sin Fronteras saberse señalado por los agentes y, en concreto por uno de los mandos, quien, según el videorreportero, tiene un largo historial de actuaciones violentas. “Él y su equipo son los que rompieron el micrófono de la cámara a Juanra Robles, premio Ortega y Gasset 2013, el 25 de septiembre de 2013 en la estación de Atocha, de Madrid”, relató.

 

Los informadores llevan más de cuatro años poniendo sobre el tapete la tendencia creciente, hasta convertirse en un hábito, de actuaciones abusivas de la Policía que los relega a posiciones de baja visibilidad para la toma de imágenes - haciendo una interpretación arbitraria de la Ley de Seguridad Ciudadana aprobada recientemente por el Congreso, y a falta todavía de ser aprobada en el Senado para entrar en vigor-, rechaza sus credenciales profesionales y les exige llevar un chaleco identificativo para trabajar, algo que no es obligatorio -según el convenio suscrito entre el Ministerio del Interior y algunas organizaciones de periodistas-, carga contra ellos en manifestaciones y protestas y les acusa falsamente de desobediencia y resistencia a la autoridad, tratándolos y tachándolos de activistas, de lo que derivan detenciones, multas y procesos judiciales que estigmatizan su función de informadores.

 

 Desde hace varios años y  coincidiendo con el hostigamiento a periodistas y fotoperiodistas en su trabajo en la calle, Reporteros Sin Fronteras ha recordado a las fuerzas de seguridad españolas la necesidad de distinguir entre periodistas y activistas en sus actuaciones. La organización de defensa de la libertad de información viene pidiendo  respeto al trabajo de los periodistas que cubren manifestaciones y protestas y ha manifestado su rechazo a la nueva Ley de Seguridad Ciudadana, que penaliza la toma de fotografías de agentes y fuerzas de seguridad en el ejercicio de sus funciones, sanciones que menoscaban muy directamente el trabajo de los informadores gráficos, colocando un velo sobre las actuaciones policiales en la calle.

 

 La presidenta de RSF- España, Malén Aznárez,  recuerda que “el Tribunal Europeo de Derechos Humanos recoge el derecho a la libertad de expresión (artículo 10 de la Convención Europea de los Derechos del Hombre) y hace prevalecer la libertad de expresión sobre cualquier otra consideración cuando se trata de informar de temas de interés general. Los periodistas pueden filmar o fotografiar a manifestantes y fuerzas de seguridad sin que esto entre en conflicto con el derecho a la intimidad o a la imagen”.