ESPAÑA |Mónica Bernabé y Gervasio Sánchez presentan “Mujeres. Afganistán”

04.11.2014 22:36

 

Un libro y una exposición de fotografías reflejan una visión de las mujeres afganas de la que nada se sabe en occidente: la de que la violencia doméstica, por encima del burka y los talibanes, es su peor enemigo.

 

 

“El problema es la violencia doméstica que existe en todo el país, no son los talibanes ni el burka, es la violencia en casa”, asegura Mónica Bernabé, corresponsal del diario El Mundo en Afganistán y coautora, junto con el reportero Gervasio Sánchez, del proyecto “Mujeres. Afganistán”, una exposición de fotografías y un libro con el que pretenden sacar a la luz un problema arraigado y generalizado en la sociedad afgana.

 

El proyecto presentó este 4 de noviembre en Madrid en un acto celebrado en el Centro Internacional de Prensa que contó con la participación, además de los coautores, de la exparlamentaria y política afgana Azita Rafaat, la coordinadora de la Asociación por los Derechos Humanos en Afganistán (ASDHA), María Cilleros,  la presidenta de FAPE, Elsa González y la presidenta de Reporteros Sin Fronteras España, Malén Aznárez.

 

Los participantes en la presentación de “Mujeres. Afganistán”  insistieron en que lo peor para las afganas no son ni los talibanes ni el burka, que tanto preocupan en Occidente, sino la violencia estructural, social y familiar que se ejerce sobre ellas. Nueve de cada diez la sufren en una sociedad muy religiosa, tradicional y machista. Ése es, según ellos, el mayor peligro y del que nadie habla.

 

“Ninguna mujer me ha dicho nunca que es su problema en todos los años que he vivido en Afganistan”, dijo Mónica Bernabé al referirse al burka, “ese discurso que se repite es totalmente erróneo”, aseguró para destacar que la violencia doméstica es el verdadero problema de las afganas. “Eso es lo que nos interesaba mostrar en el libro, con mujeres y adolescentes, casadas a la fuerza, maltratadas, suicidadas, violadas por familiares, o obligadas a casarse con su violador”.

 

“Con este  proyecto, que nos ha llevado seis años, hemos intentado mostrar la violencia contra las mujeres en Afganistán, la de las mujeres desconocidas, la cotidiana, de la que no se sabe nada”, explicó Gervasio Sánchez, que describió el proyecto como un “homenaje a la mujer afgana, que siempre ha sido víctima de una violencia estructural brutal, ante la impasibilidad de sus gobiernos, de los gobiernos internacionales, y de los periodistas, afganos y extranjeros”.

 

Azita Rafaat pidió voz y apoyo para las afganas. “Necesitamos ayuda de Occidente y del gobierno español. Preguntadle si algo del dinero con el que ayudan a Afganistan es para las mujeres afganas o todo es para ayuda militar”, apuntó al explicar que las afganas siguen sufriendo violencia  “a pesar de la muchísima ayuda económica  que ha llegado a Afganistan durante los últimos 13 años”.

 

En Afganistán, relató la exparlamentaria, la violencia doméstica es delito desde hace poco tiempo, y una mujer no puede quejarse ante un juez o la policía, porque suelen ser hombres “y te dirán que la culpa es tuya porque no has atendido lo suficiente a tu marido”. Aún son minoría las mujeres que participan en la vida pública, “la mayoría de las mujeres están en casa y son tratadas como animales, no como personas. Somos el segundo sexo”, añadió.

 

El periodismo no es ajeno a la violencia contra las mujeres de Afganistán, como destacó la presidenta de RSF-España, Malén Aznárez. Las periodistas afganas suman la violencia en casa a los riesgos a los que se ven expuestos los profesionales de los medios en el país. “En la última década ha habido 19 asesinatos de periodistas, entre las víctimas hay mujeres”, destacó, y agregó que según investigaciones de Reporteros Sin Fronteras, “varios de los asesinatos de mujeres  periodistas han sucedido en los propios domicilios familiares, y luego las familias han declarado que habían sido accidentes o suicidios”.

 

La discriminación o la presión familiar son obstáculos añadidos para las periodistas afganas. “En el país hay actualmente 30 mujeres dirigiendo medios de comunicación, ninguna en los medios públicos”, señaló Aznárez.

 

Por su parte, la presidenta de FAPE, Elsa González, describió “Mujeres. Afganistán” como “un ejemplo de periodismo responsable que no es neutral con la injusticia. Un periodismo de calidad que fortalece la credibilidad de nuestra imagen”.

 

María Cilleros, coordinadora de ASDHA, recordó que, además del libro y la exposición de gran formato, el proyecto es “un espacio de diálogo con mesas redondas, que se viene presentando en diversas capitales españolas como Barcelona, Zaragoza y, ahora, Madrid”.