EGIPTO | La policía cierra las sedes en El Cairo de la televisión por satélite iraní Al-Alam

16.05.2012 18:15

 

Reporteros Sin Fronteras condena la redada de la policía egipcia en las instalaciones de El Cairo de la televisión por satélite iraní Al-Alam, el 13 de mayo de 2012. Alegando que la cadena no tenía las licencias necesarias, los agentes se incautaron de diverso material y detuvieron al director de la oficina, Ahmed Sioufi, al corresponsal Khaled Sioufi y al director de relaciones públicas, Tamer Abu Gami. Desde entonces las fuerzas de seguridad rodean las dos sedes de Al-Alam en la capital -una en el centro de El Cairo y otra en el barrio de Dokki-, y amenazan con detener a todo el que pretenda acceder a ellas. 
 
La policía presentó una orden de detención contra Ahmed Sioufi, quien según algunas fuentes habría iniciado una huelga de hambre en modo de protesta. Khaled Sioufi y Tamer Abu Gami fueron detenidos para ser interrogados, al parecer en calidad de testigos, y fueron puestos en libertad al día siguiente.  
 
Los empleados de Al-Alam se han manifestado ante el parlamento egipcio y han pedido a sus parlamentarios la adopción de medidas de protección para los medios de comunicación. El Sindicato de Periodistas Egipcios ha calificado la redada de "arbitraria", y la Red Árabe de Derechos Humanos de la Información ha afirmado en un comunicado que los militares "odian la libertad de prensa porque expone cómo la violan en esta fase de transición política que atraviesa el país".
 
Obligada a trabajar sin licencia desde que abrió sus oficinas en Egipto, en 2004, la televisión Al-Alam ya sufrió un ataque similar en 2008. Pero no es la única, otras cadenas se han enfrentado a dificultades similares en la obtención de licencias.
 
En septiembre del año pasado, la policía egipcia atacó las instalaciones de Al-Jazeera, confiscando sus equipos y deteniendo a un técnico, alegando igualmente que la cadena no tenía licencia para emitir. Dos días antes, la televisión por satélite catarí había cubierto un ataque de manifestantes contra la embajada israelí en El Cairo, emitiendo escenas que ponían en entredicho la información del gobierno egipcio y mostraban la pasividad de las fuerzas de seguridad. 
 
La semana pasada la policía egipcia irrumpió también en las instalaciones de Al-Umma, muy crítica con la comisión electoral, mientras las autoridades amenazaron con cerrar Al-Hikma por emitir comentarios "demasiado virulentos" contra el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.
 
Pero el caso de la televisión iraní Al-Alam tiene un fondo político de mayor calado. La cadena ha sido muy crítica con el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, a quien ha acusado de perpetuar las prácticas represivas del régimen de Hosni Mubarak. Y diez días antes de las elecciones egipcias, Ali Akbar Velayati, asesor de asuntos exteriores del ayatolá Alí Jamenei, manifestó su voluntad de ver un gobierno islámico en Egipto. No obstante, Reporteros Sin Fronteras recuerda que también que Irán se ha negado a otorgar licencias a varios medios de comunicación extranjeros, entre ellos, estaciones de televisión por satélite. 
 
"Las autoridades egipcias se muestran reacias a conceder licencias a algunos medios de comunicación. Una política que les permite emprender acciones contra aquellos que les resulten incómodos" afirma Reporteros Sin Fronteras, que insta a las autoridades egipcias a abandonar estas prácticas y responder de forma clara y razonable a la solicitud de licencias que hacen los medios de comunicación. La organización también pide la devolución de todos los equipos incautados durante la redada en la televisión Al-Alam.