EE.UU. | Más periodistas arrestados en el desalojo del movimiento Occupy Wall Street

16.11.2011 17:51

"El movimiento Occupy Wall Street es un tema de interés público y su cobertura no debe sufrir ninguna restricción. La libertad de expresión y de información está garantizada en la Primera Enmienda de la Constitución, pilar de la democracia estadounidense, burlada por la actitud de las fuerzas del orden" afirma Reporteros Sin Fronteras. La organización exige de nuevo que se retiren todos los cargos presentados contra los periodistas detenidos, ya sean profesionales de los medios de comunicación o pertenezcan al movimiento Occupy Wall Street, tanto en Nueva York como fuera de ella.

Según Associated Press (AP), las autoridades arrestaron ayer a una decena de periodistas entre los que se encuentran dos empleados de la agencia, la reportera Karen Matthews y el fotógrafo Seth Wenig, detenidos durante cuatro horas. Matthew Lysiak, del diario Daily News, también fue interpelado en los alrededores de Zuccotti Park. Julie Walker, periodista independiente y colaboradora de AP, corrió la misma suerte, a pesar de haberse identificado como profesional de los medios de comunicación. Walker ha sido acusado de “mala conducta” (“disorderly conduct”). A Doug Higginbotham, periodista independiente del canal TV New Zealand, le esposaron y le confiscaron su acreditación de prensa cuando intentaba cubrir el regreso de los manifestantes evacuados.

“Zuccotti Park no es la plaza Tiananmen”, dijo ayer el demócrata Scott Stringer, presidente del distrito de Manhattan, mientras la policía hacía caso omiso y evacuaba a uno de los principales campamentos del movimiento Occupy Wall Street, arrestando a periodistas y bloqueando el acceso a la prensa, agravando el balance, ya de por sí cargado, de los ataques a la libertad de informar que se han producido desde el inicio del movimiento.

 

 

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EE.UU. | Se multiplican las detenciones a los periodistas que cubren el movimiento Occupy Wall Street

09.11.2011 18:34

Los periodistas que cubren las marchas o asambleas del movimiento Occupy Wall Street no sólo se enfrentan a la frecuente brutalidad de las fuerzas del orden, sino también a una especie de ‘lotería’ judicial tras ser interpelados. En ocasiones se les arresta y casi enseguida se les pone en libertad; a veces son detenidos y liberados, pero acusados de “reunión ilegal”, “mala conducta” o “falta de acreditación”. La situación varía según los estados y las legislaciones locales, pero no por ello deja de constituir un ataque a la libertad de informar que afecta, tanto a los profesionales de los medios de comunicación, como a los blogueros y activistas que realizan su propia cobertura de los acontecimientos.

“Todos los testimonios, cualesquiera que sea el lugar, tienen un punto en común: en todos los casos de los que tenemos conocimiento el afectado ha asegurado haberse identificado como periodista ante las fuerzas del orden. En vano. Esta actitud acredita la hipótesis de que, más allá del movimiento en sí, es la información sobre movimienro Occupy Wall Street lo que se bloquea. ¿Se trata de negar a cualquier precio información cuyo interés público es tan evidente? Si este es el caso, se vacía de contenido la Primera Enmienda de la Constitución. La otra cuestión concierne a la naturaleza de las acusaciones –a veces retenidas, en ocasiones retiradas–, muy variables en su definición por una ‘infracción’ a priori idéntica. En nombre del derecho a informar y a ser informado, consagrado en la Constitución, Reporteros Sin Fronteras pide a las jurisdicciones concernientes que retiren todo cargo contra los individuos que llevan a cabo de manera pacífica su actividad”, declaró Reporteros sin Fronteras.

Dos conocidos casos, registrados el 2 de noviembre de 2011, son el de la fotógrafa de Milwaukee Journal Sentinel, Kristyna Wentz-Graff y el de la periodista independiente y diseñadora gráfica Susie Cagle. La primera fue detenida durante una manifestación frente a las instalaciones de la Universidad de Wisconsin, en Milwaukee; después fue puesta en libertad sin que se retuviera ningún cargo contra ella. La segunda, corrió la misma suerte en Oakland, California, y estuvo detenida cerca de catorce horas en dos prisiones. Aunque fue puesta en libertad, Susie Cagle se enfrenta al cargo de “reunión ilegal” (“unlawful assembly”) y deberá comparecer ante el tribunal en diciembre.

También en Oakland, durante las manifestaciones de la semana precedente, la policía uso su arma contra Scott Campbell, durante un enfrentamiento de las fuerzas del orden y los manifestantes. El caso, revelado por la prensa local el 7 de noviembre, puso en aprietos a las autoridades, incluidos los policías, quienes admitieron un “uso de la fuerza no provocado e inapropiado”. El 6 de noviembre en Orlando, Florida, fueron arrestados once manifestantes del colectivo Occupy Orlando, entre ellos dos miembros del equipo de comunicación, privando al movimiento de toda difusión de imágenes.

El 30 de octubre en Nashville, Tennessee, fue detenido John Meador, de Nashville Scene Reporter, tras haber presentado su acreditación de prensa dos veces durante una manifestación frente al capitolio del estado. El periodista es juzgado por “allanamiento de morada” (“criminal trespass”) y “alteración del orden público” (“public intoxication”).

Los primeros periodistas detenidos durante las grandes manifestaciones inaugurales de Nueva York también han hecho frente a diversos cargos. Detenido ocho horas el 24 de septiembre por falta de acreditación, John Farley, de la revista MetroFocus, fue exonerado el 2 de noviembre de la acusación de “mala conducta” (“disorderly conduct”). No fue el caso de Natasha Lennard, colaboradora independiente de The New York Times, y de Kristen Gwynne, del sitio web AlterNet, detenidas el 1 de octubre.