EE.UU. | El periodista Barrett Brown podría ser condenado a 105 años de cárcel

11.07.2013 20:35

Reporteros Sin Fronteras manifiesta su alarma por los cargos a los que se enfrenta actualmente el periodista de investigación estadounidense Barrett Brown, colaborador de The Guardian y de Vanity Fair, que podría ser condenado hasta a 105 años de cárcel. Antes de ser detenido, en septiembre de 2012, el periodista investigaba el contenido de los más de cinco millones de correos electrónicos pirateados a la empresa privada de inteligencia y espionaje Stratfor. La compañía había sufrido un ataque informático en su web y servidores y sus mails terminaron siendo publicados por WikiLeaks. Brown está detenido en la actualidad en dependencias federales y se prevé que su proceso se inicie el próximo mes de septiembre.

El robo de la información a Stratfor permitió desvelar las oscuras relaciones entre los servicios de inteligencia gubernamentales y las empresas de seguridad privadas. Entre los contenidos de los correos electrónicos se encontraron conversaciones sobre “oportunidades de secuestro y de asesinato”, según el semanario estadounidense The Nation. En uno de los mensajes, el vicepresidente de inteligencia de StratFor, Fred Burton, incluso sugería “aprovechar el caos en Libia para secuestrar a Abdekbaset al-Megrahi, autor del atentado de Lockerbie, que había sido puesto en libertad por razones humanitarias debido a su enfermedad terminal”.

“Barrett Brown no es un criminal ni tampoco un delincuente”, ha precisado Christophe Deloire, Secretario General de Reporteros Sin Fronteras. “No infiltró ningún sistema y no parece tener el conocimiento técnico para hacerlo. Es un periodista de investigación que simplemente cumple su deber profesional investigando un caso de interés público. La pena de 105 años de prisión que podría recibir es peligrosa y absurda. Máxime teniendo en cuanta que Jeremy Hammond, quien se declaró culpable del robo de información a Stratfor, podría pasar un máximo diez años en prisión. Amenazar a un periodista con una condena tan larga constituye un verdadero aliciente a la autocensura para todos aquellos que se dedican a investigar”, añade Deloire

Utilizando la información de Stratfor, que estaba en Internet, Barrett Brown decidió examinar los mails robados y compartirlos con quienes colaboraban con él en el ProjectPM, un sitio web -en cuya creación participó Brown- que funciona como una base de datos dedicada a investigar la colaboración de los sectores público y privado (el gobierno estadounidense y las corporaciones privadas) en materia de inteligencia y vigilancia en Internet. El periodista subió a esta plataforma una dirección URL, que ya se estaba en un chat de Internet, y que redirigía hacia un documento en el que aparecía información de las tarjetas de crédito (sus números y códigos de autentificación) de clientes de Stratfor, así como los más de cinco millones de mails internos robados a la empresa.

Barrett Brown fue detenido el 12 de septiembre de 2012 por el FBI mientras conversaba en Tinychat. Le negaron la libertad bajo fianza y fue detenido sin que se le informara de los cargos de los que se le acusaba. Tampoco pudo tener un tratamiento médico apropiado durante más de dos semanas, y, el 3 de octubre de 2012, un jurado federal le acusó finalmente de “amenazas”, “conspiración” y “venganza” contra un funcionario federal (por haber amenazado a un oficial del FBI en un video difundido en YouTube). El 14 de diciembre de 2012 se presentaron contra él otros doce cargos relativos al robo de información de Stratfor. Y, en enero de 2013, se presentaron dos nuevas acusaciones contra el periodista por “ocultamiento de pruebas” que obstruían su detención, tras el registro de su domicilio por parte del FBI, el 6 de marzo de 2012.

"Cabe recordar que Barrett Brown ya era era objetivo del gobierno por haber contribuido a que se conociera el Team Themis, un proyecto en el que también participaban empresas privadas contratadas por el gobierno federal, que buscaba arruinar financieramente al colectivo Anonymous y hacer callar a los periodistas que simpatizaban con él. Representantes demócratas pidieron que se creara una comisión que investigara este asunto. El caso de Barrett Brown agrava aún más el preocupante clima que enfrenta la libertad de información en Estados Unidos", concluye RSF.