CUBA | La excarcelación de presos políticos, ¿una señal de apertura?

09.07.2010 19:31

Reporteros Sin Fronteras toma nota del anuncio de la liberación de prisioneros políticos cubanos, hecho tras la visita a Cuba del ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. El cardenal de la iglesia católica en Cuba, Jaime Ortega, “mediador” en este asunto, anunció durante el encuentro del presidente Raúl Castro y el canciller español, que el gobierno cubano liberaría en los próximos meses a 52 prisioneros políticos, a cinco de ellos de inmediato.

Reporteros sin Fronteras sigue con atención estas declaraciones, que marcan un avance positivo, pero que no deben ocultar la trágica realidad de la situación de los derechos humanos en Cuba. Era tiempo de que el gobierno cubano reconociera, con estas liberaciones, la injusticia de tales encarcelamientos. Esperamos que el proceso de negociación emprendido por la iglesia en Cuba permita al régimen castrista cumplir plenamente sus compromisos en materia de derechos humanos.

Entre los cinco prisioneros que serán liberados en los próximos días se encuentran dos periodistas, José Luis García Paneque y Pablo Pacheco Avila, arrestado en 2003. Al salir de prisión, los otros tres prisioneros, Lester Luis González Pentón, Antonio Villareal y Luis Milán Fernández, así como nuestros dos colegas, serán enviados directamente a España junto con sus familias.

Recordamos que este “exilio” en España no puede constituir una solución satisfactoria humana y políticamente, la liberación de los prisioneros de consciencia debe estar acompañada del reconocimiento de su derecho a vivir en su país y a defender sus opiniones abiertamente. Algo que, tememos, el régimen cubano no está preparado a enfrentar.

El anuncio de estas liberaciones ocurre días después de que se conociera la degradación del estado de salud del ciberperiodista y psicólogo Guillermo Fariñas, quien realiza una huelga de hambre en demanda de la liberación de los presos de conciencia cubanos. El opositor político, director de la agencia ilegal Cubana Press, declaró ayer que finalizaba su huelga de hambre tras 135 días de ayuno, explicaron su esposa, Clara Pérez y Maria Dolores Masana, presidenta de la sección española de Reporteros sin Fronteras, en una entrevista con la radio española Rádio Nou.

El ciberperiodista comenzó su 23 ayuno un día después de la muerte en la cárcel del prisionero de conciencia Orlando Zapata Tamayo, el 23 de febrero de 2010. En un estado de salud crítico, decía “estar listo para morir” con tal de que la libertad de expresión, de información y de opinión sean al fin derechos reconocidos por las autoridades cubanas. “Soy consciente de mi próxima muerte y la considero un honor, pues he intentado salvar la vida de 25 prisioneros políticos”, declaró Fariñas desde la unidad de cuidados intensivos del hospital de Santa Clara, donde se encuentra hospitalizado.

Reporteros Sin Fronteras había incitado varias veces a Guillermo Fariñas para que parara esta huelga de hambre que pone su vida en grave peligro, por lo que recibimos con alegría la noticia de su término.

En el país hay 167 personas privadas de la libertad por el simple hecho de pensar y expresarse de una manera diferente que sus dirigentes. De estos opositores, 53 son considerados prisioneros de consciencia por la organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional.

De ellos, 25 son periodistas, blogueros o intelectuales, condenados en la “primavera negra” de 2003, entre los que se encuentra nuestro corresponsal, Ricardo González Alfonso. Reiteramos nuestra solicitud de su liberación inmediata.
Reporteros Sin Fronteras llama a la nueva presidencia belga de la Unión Europea a dar seguimiento a los esfuerzos emprendidos por la presidencia española en el marco de un diálogo más estable con el régimen cubano. Igualmente, hacemos un llamado a la comunidad de países Latinoamericanos para que emprendan acciones conjuntas con el fin de recordar al régimen castrista sus compromisos y deberes en materia de derechos humanos.

Esperamos que con estas liberaciones, las más importantes desde que Raúl Castro llegó al poder hace cuatro años, se termine en un futuro próximo con una situación que no puede ser tolerada más. Nada justifica que el régimen en el poder prohíba a su población el libre acceso a la información o viajar sin autorización. Nada justifica que un opositor, con el valor de denunciar esta realidad, sea amenazado, arrestado o encarcelado.