COLOMBIA | Sin avances: los periodistas continúan en peligro

09.02.2010 00:00

 

La celebración del Día del Periodista en Colombia, este 9 de febrero, estará inevitablemente empañada. Frente a lo que anuncia el gobierno sobre su ”exitoso” modelo de protección de la prensa, los periodistas agredidos señalan que no hay progreso en su seguridad y que la situación cambiará hasta que exista una posición clara de la presidencia.

Paradójicamente, el gobierno se ha convertido en uno de los principales agresores de los periodistas. Persisten las consecuencias de los ataques instrumentados por el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), la policía secreta de Colombia adscrita a la Presidencia de la República, que poseía una guía para espiar, amenazar, intimidar y desacreditar a los periodistas considerados “molestos”.

Dos víctimas del Grupo de Inteligencia Estratégica 3 (G-3) del DAS, que fueron espiados, amenazados y sufrieron intentos de descrédito, fueron los periodistas Hollman Morris y Claudia Julieta Duque, ella se beneficiaba del programa de protección del Ministerio de Interior hasta que se dio cuenta de que éste pasaba información suya a estos servicios de espionaje.

Ambos señalan que no hay nada que celebrar y sí mucho que denunciar: en la Fiscalía General de la Nación existen pruebas de la responsabilidad del jefe de Estado en esto actos de espionaje y represalia, el DAS habría recibido órdenes presidenciales de incluir entre los “aliados del terrorismo” al periodismo crítico. Se ha encontrado documentación que demuestra el espionaje ilegal de más 300 personas por parte del G-3, entre ellos se encuentran periodistas críticos del gobierno. A esto se suman los escándalos en medio de los cuales cuatro de los cinco directores del DAS han dejado su cargo durante el gobierno de Alvaro Uribe. Los funcionarios son acusados de espionaje ilegal, persecución política y acciones paramilitares (entregaban a los paramilitares ‘listas negras’ de personas a ser asesinadas).

En la lista hay al menos los nombres de una decena de periodistas gravemente afectados por el dispositivo. Hollman Morris y Claudia Julieta Duque aseguran que ellos y sus familias continúan en riesgo. Reporteros sin Fronteras apoya la solicitud de los periodistas: sólo la acción de la justicia y una directriz clara de la Presidencia de la República podrán generar un cambio en su situación de seguridad. Reporteros sin Fronteras solicita al gobierno colombiano una respuesta, también que se avance en la investigación de estos casos que violan gravemente la libertad de expresión. Las medidas de censura afectan a diversos medios de comunicación, incluidos los de la Internet. La situación es inquietante sobre todo si se considera la proximidad de las elecciones.