CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2016 | ANÁLISIS | ASIA CENTRAL: Una 'vuelta de tuerca' sobre la prensa en los países exsoviéticos

20.04.2016 09:11

 

En el antiguo espacio soviético la situación de la libertad de prensa es aún más catastrófica. Casi dos de cada tres países de la región se encuentran cerca o por debajo la posición 150 de la tabla y sus calificaciones no dejan de degradarse.

 

El que Rusia haya escalado algunas posiciones (148º, +4 puestos) no engaña a nadie: su situación empeora. La caza a las voces críticas alcanza niveles inéditos desde hace tres décadas. Esto explica la deriva de toda la zona, en vista del papel de "modelo" que conserva Moscú, por desgracia negativo en materia de libertad de prensa.

 

Enfrentados a riesgos económicos y de seguridad pública, los regímenes autoritarios de la región parecen no conocer otra medida que aumentar la presión. Pero esta huida hacia adelante represiva no hace sino alimentar las tensiones. En Tayikistán (150º, -34), que registra la mayor caída, el presidente Rakhmon utiliza como pretexto la “lucha antiterrorista” para amordazar las voces críticas y consolidar su poder, poniendo en peligro el frágil consenso nacional.

 

Esgrimir fantasiosas amenazas para justificar mejor su poder so pretexto de la estabilidad, es desde hace tiempo el deporte favorito de los incólumes déspotas de Uzbekistán (166º), Kazajistán (160º), Turkmenistán (178º), Azerbaiyán (163º) y Bielorrusia (157º). La crisis económica regional, la onda de choque de la revolución ucraniana y, en ciertos casos, la proximidad de una sucesión incierta, les sirve para llevar el agua a su molino. No contentos con haber asfixiado desde hace tiempo toda expresión de descontento, estos regímenes dan una vuelta de tuerca, aumentando la presión sobre los internautas y persiguiendo de forma implacable a los últimos periodistas independientes.

 

Tras caer en la Clasificación de 2015 por la represión en la plaza Maidán y por el conflicto en el Este, Ucrania (107º) toma ventaja y sube 22 puestos gracias a la considerable disminución de la violencia y a algunas reformas esperadas desde hace mucho tiempo. Sin embargo, los retos siguen siendo muy grandes, comenzando por la influencia de los oligarcas en los medios de comunicación y la “guerra de información” con Rusia.

 

El cuarteto que encabeza la lista de la región registra pocos cambios: Georgia (64º), Armenia (74º), Moldavia (76º) y Kirguistán (85º). Más allá de la disparidad de la situación en cada país, la falta de independencia de los medios de comunicación y su fuerte polarización representan importantes desafíos comunes.