CHINA | Xi Jinping, enemigo de la libertad de información, de visita en Francia

25.03.2014 14:30

 

El presidente de China, Xi Jinping, inicia este 25 de marzo una visita oficial de tres días a Francia. Reporteros Sin Fronteras denuncia el creciente acoso a los periodistas China, el maltrato a los ciberdisidentes y activistas que intentan exponer las constantes violaciones de los derechos humanos, así como la persecución de los defensores de los derechos humanos en el país.

 

Xi Jinping, está de visita Francia por primera vez desde que fue designado secretario general del Partido Comunista en noviembre de 2012, y presidente en marzo de 2013. En año que lleva de mandato, China ha reforzado de forma considerable su control de las noticias y la información, ha intensificado las directivas de censura que se envían cada día a los medios de comunicación, así como las detenciones de periodistas y ciberdisidentes.

 

China ocupa el puesto 175 entre 180 países en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa que Reporteros Sin Fronteras publicó el pasado febrero, y merece más que nunca figurar en la lista de Enemigos de Internet de la organización, cuya nueva edición fue publicada a principios de este mes .

 

Al menos 74 internautas activistas, entre ellos el premio Nobel de la Paz Liu Xiaobo, y 30 periodistas se encuentran actualmente detenidos en China, la mayor cárcel del mundo para los proveedores de noticias.

 

El gobierno ha endurecido el control de la información, lo que se refleja en el envío diario de decenas de directivas a todos los medios de comunicación desde el departamento de propaganda. Las autoridades acusan al sector periodístico de la "corrupción endémica", y las múltiples revelaciones sobre la corrupción dentro del Partido Comunista también han llevado a frecuentes acusaciones de "difundir rumores".

 

De acuerdo con una "interpretación" legal emitida conjuntamente por la Corte Suprema y la Fiscalía en septiembre, cualquier "escrito difamatorio" publicado en la Red que sea visto más de 5.000 veces o replicado más de 500 veces puede acarrearle una pena de hasta tres años de prisión a la persona que originalmente lo publicó.

 

Liu Hu, periodista del diario Xin Kuai Bao (Modern Express) de Guangzhou  fue oficialmente acusado de difamación semanas más tarde, en octubre, después de 37 días de detención provisional. En su cuenta de Weibo, el periodista había instado a las autoridades a investigar a un funcionario sospechoso de corrupción.

 

Combinada con la censura creciente y la vigilancia de Internet, además de la reciente ola de detenciones de ciberdisidentes -como Guo Feixiong y Xu Zhiyong, detenidos por "alterar el orden público "-, esta campaña metódicamente organizada contra de los medios de comunicación puede derivar en unos niveles de autocensura sin precedentes en China.

 

"El primer año de Xi Jinping como presidente tiene resultados muy contundentes", afirma Benjamin Ismail, responsable de Reporteros Sin Fronteras para Asia y el Pacífico. "Estamos asistiendo a una de las mayores ofensivas contra los informadores desde los Juegos Olímpicos de 2008. Está claro que la ‘apertura’ ya no figura en la hoja de ruta de las autoridades y que, en cambio, el gobierno pretende imponer ‘un nuevo orden’ en los medios".

 

El secretario general de Reporteros Sin Fronteras, Christophe Deloire, añade que "los líderes de la Unión Europea, sus estados miembros, y Francia, en particular, deben incluir los derechos humanos y la libertad de información en la agenda de las conversaciones con sus homólogos chinos. Cualquier renuncia a la promoción de las libertades fundamentales podría conducir a políticas de gobierno mucho más duras hacia los proveedores de noticias en China".

 

Reporteros Sin Fronteras pide al presidente Xi Jinping que se comprometa a:

  • Acabar con la censura de noticias e información, on y offline.
  • Poner en libertad inmediatamente a los proveedores de noticias encarcelados.
  • Detener la intimidación, el acoso, la vigilancia y las detenciones de periodistas, blogueros, disidentes, y de sus familias.
  • Derogar las leyes y reglamentos que se utilizan para censurar a los medios de comunicación e Internet, así como para detener a los informadores.
  • Respetar la libertad de prensa, que está consagrada en la Constitución de China.