CHINA | TIBET | En libertad el monje Jigme Gyatso, desaparecido desde 2012

25.05.2014 12:08

Reporteros Sin Fronteras manifiesta su alivio al conocer que el monje tibetano Jigme Gyatso está a salvo en la ciudad india de Dharamsala. Gyatso ayudó al cineasta también tibetano Dhondup Wangchen a filmar el documental Leaving Fear Behind, en 2008, cuando fue detenido, condenado a siete meses de cárcel y torturado. Fue puesto en libertad y había sido detenido de nuevo por las autoridades chinas en septiembre de 2012.

"Es una excelente noticia saber que este héroe de la información está bien y en buenas condiciones de salud", Afirma Benjamin Ismaïl, jefe del departamento de Asia-Pacífico de Reporteros Sin Fronteras. "Pero debemos recordar que el cineasta Dhondup Wangchen todavía está en prisión y pedir a las autoridades chinas que lo pongan en libertad, así como a todos aquellos privados de ella sólo por expresarse e informar", añade Ismaïl.

De momento se desconce cómo ha salido de la cárcel Jigme Gyatso y tampoco se tienen detalles de sus años en prisión. Su libertad ha sido anunciada por el Centro Tibetano de Derechos Humanos. La organización suiza Filming for Tibet tiene previsto dar una rueda de prensa el 28 de mayo en el Hotel Tibet.

Yeshe Choesang, editor del periódico Tibet Post International, ha manifestado a Reporteros Sin Fronteras su alegría por la salida de Gyatso a la India, "un país libre donde podrá exponer la represión que sufren los tibetanos sin tener miedo a ser detenido, encarcelo o incluso torturado".

El documental que filmaba, Leaving Fear Behind, consistía en una serie de 180 entrevistas con tibetanos que fue difundido clandestinamente en Beijing durante los Juegos Olímpicos de 2008. Gyatso fue detenido inmediatamente y condenado a siete meses de cárcel, en los que fue torturado. Fue puesto en libertad en octubre de 2008 y vuelto a detener en 2012.

Mientras tanto se ha tenido conocimiento de las nuevas medidas de censura a la libertad de información adoptadas por las autoridades de Golog, una localidad de mayoría de población tibetana en la provincia de Qinghai. Según un comunicado oficial, todas las prefecturas de los monjes están obligadas a firmar un manifiesto de apoyo al Partido Comunista chino. El documento también prohibe el uso de Internet y los teléfonos móviles para sacar información al exterior. Los monjes también deben firmar que no dejarán la región en los próximos cuatro años.