CAMBOYA | El gobierno convoca a periodistas a una reunión a puerta cerrada

19.10.2012 12:25

Reporteros Sin Fronteras y el Centro Camboyano de Medios de Comunicación Independientes (CCIM) acusan al gobierno de Camboya de tratar de intimidar a los medios de comunicación independientes por haber invitado a periodistas de Radio Free Asia y  de la Voice of América a una reunión a puerta cerrada para hablar de su "profesionalidad".

El portavoz del gobierno, Phay Siphan, presentó dicha reunión, celebrada el 10 de octubre, como un ejercicio para "fortalecer la calidad profesional" de las publicaciones de los periodistas. Sin embargo, entre los muchos puntos tratados, se habló de dos temas que han supuesto multitud de críticas al gobierno:  la muerte del activista medioambiental Chut Wutty y la condena a 20 años de cárcel impuesta al periodista Mam Sonando.

"El gobierno ha cuestionado el profesionalismo de los periodistas exclusivamente por la crítica casi unánime a la condena de Mam Sonando y la indignación, expresada por muchos representantes de la sociedad civil, ante el fin de las investigaciones por la muerte de Chut Wutty", afirma Reporteros Sin Fronteras.

RSF condena todas las amenazas contra  Radio Free Asia y Voice of América, y todos los intentos gubernamentales de inmiscuirse sus actividades. La organiazción reitera igualmente su indignación por la condena a Mam Sonando y las decisiones adoptadas en la investigación sobre la muerte Chut Wutty. RSF y el Centro Camboyano de Medios de Comunicación Independientes instan al gobierno a cambiar radicalmente su actitud hacia los medios de comunicación.

Chris Decherd, jefe del servicio de la Voice of America, afirmó tras la reunión que seguirán transmitiendo información con el mimo objetivo y profesinalidad que les caracteriza desde hace décadas.

El juez encargado de la investigación del asesinato Chut WuTtY anunció, el 4 de octubre, que no habría más investigaciones y que el principal sospechoso, Ran Boroth, sería puesto en libertad.

El 1 de octubre, un tribunal de Phnom Penh condenó Mam Sonando a 20 años de cárcel por  "rebelión" e "incitación al uso de las armas contra el Estado".