BURUNDI | El gobierno intensifica su ofensiva contra la libertad de información

11.09.2015 13:04

 

En las últimas semanas, el gobierno de Burundi ha endurecido su control sobre los medios de comunicación y periodistas que siguen trabajando en Burundi a pesar de la situación actual de virtual guerra civil.

 

Con las principales radios de noticias de propiedad privada aún cerradas desde el 14 de mayo, el gobierno tiene ahora en el punto de mira a Iwacu, un semanario de propiedad privada que se considera moderado y profesional y que es el único periódico independiente que se ha seguido publicando durante la crisis.

 

Iwacu ha sido el blanco de violentos ataques por parte del asesor de prensa presidencial, Willy Nyamitwe, un funcionario que ha asumido un papel cada vez más importante y radical en el escenario político de Burundi en los últimos meses.

 

En una entrada de Facebook del 2 de septiembre en respuesta a una entrevista que no le gustaba, Nyamitwe califica a los periodistas de Iwacu de "tramposos" y "estafadores", acusaciones que el director de la publicación, Antoine Kaburahe, no se toma a la ligera ante el caos que aún prevalece en Burundi.

 

En una respuesta en la web de Iwacu, Kaburahe acusó Nyamitwe de "tratar de preparar a la opinión pública con antelación con el fin de justificar una acción futura", y ha recordado que su periódico, como cualquier medio de comunicación responsable, tenía el deber de cuestionar lo que hacen las autoridades.

 

"En lugar adular al gobierno, Iwacu hace lo que se supone que debe hacer, representando un papel garantizado por la Constitución", escribió Kaburahe. "El presidente sigue refiriéndose a la `democracia’ por lo que nuestro trabajo no debería irritar a su asesor de prensa. Democracia significa una amplia gama de medios de comunicación. Las opiniones enfrentadas son un signo de buena salud democrática".

 

Es evidente que el análisis de Kaburahe no lo comparten las autoridades de Burundi, que han intensificado su ofensiva contra los periodistas y los medios de comunicación nacionales e internacionales.

 

"Seguimos prestando mucha atención a los trágicos acontecimientos ocurridos en Burundi, donde las ONG y las Naciones Unidas están documentando la violencia que las autoridades despliegan contra los periodistas ", ha señalado Clea Kahn-Sriber, responsable de Reporteros Sin Fronteras para África.

 

"Es ilusorio pensar que se puede controlar por la fuerza a los medios de comunicación con total impunidad. Algún día, los responsables tendrán que rendir cuentas. Ahora que las instituciones necesarias se han establecido, la normalidad debe ser restaurada y la espiral de violencia debe terminar. Éste es el deber de un gobierno democrático, que es como al gobierno de Burundi le gusta considerarse a sí mismo".

 

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