BIELORRUSIA | Detenido un periodista por trabajar sin acreditación

26.09.2014 18:05

 

Las autoridades bielorrusas siguen tratando de impedir la cobertura de noticias a periodistas independientes y medios extranjeros. Para lograrlo, han estipulado que los proveedores de noticias solo podrán trabajar si disponen de acreditación gubernamental.

 

La última ocasión en la que se han puesto de relieve los intentos del ejecutivo de Bielorrusia por dificultar la labor informativa de los periodistas fue el pasado 16 de septiembre, cuando la policía allanó las viviendas de Ales Burakov y sus padres en la ciudad de Mogilev, al este del país. Las autoridades justificaron esta intervervención en el domicilio del reportero basándose en que éste había enviado información a Deutsche Welle, el servicio de Radiodifusión Internacional de Alemania, sin la acreditación necesaria.

 

La policía requisó el ordenador portatil de Burakov, varias unidades portátiles de memoria y dos torres de ordenador de sobremesa que pertenecen a su padre. Los siete agentes que se ocuparon del registro grabaron en vídeo toda la operación.

 

El resultado es que Burakov ha sido acusado de "generar y difundir productos informativos de manera ilegal", según el artículo 22.9 del código de infracciones administrativas, y de "cooperación con medios extranjeros sin acreditación", en virtud del artículo 35 de la Ley de medios.

 

El reportero ha presentado quejas contra el Ministerio de Relaciones Exteriores, como responsable de estas redadas policiales que considera injustificadas. También ha solicitado a la oficina del fiscal garantías de que el material adquirido por la policía durante el registro no se utilizará para atribuir más cargos en su contra.

 

Esta irrupción en su domilicio coincidía con una visita de Dunja Mijatovic a Bielorrusia. Este observador de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) para la libertad de los medios de comunicación exhortó a las autoridades a suprimir el principio de acreditación obligatoria para los periodistas a fin de mejorar la libertad de prensa.

 

"Los pocos medios críticos que quedan, viven en la asfixia. El gobierno ha lanzado una ofensiva contra los medios de comunicación extranjeros y contra sus periodistas, de manera que los profesionales de la información se ven obligados a trabajar sin acreditación, porque es imposible conseguir uno de estos permisos", ha denunciado Johann Bihr, responsable de Reporteros sin Fronteras para Europa del Este y Asia Central. "La estrategia del régimen está clara: crear un clima en el que el periodismo independiente desaparezca por sí solo", agrega.

 

El pasado 4 de septiembre se celebró el juicio por la demanda que el Gobierno interpuso contra Belsat TV, una cadena polaca que emite en Bielorrusia. La emisora nació en 2003 con ese nombre pero, en 2006, optó por cambiar su nombre a BELSATplus con el objetivo de poder proporcionar una cobertura independiente de las noticias en Bielorrusia, para el resto de Europa. Esta decisión motivó que la televisión haya sido acusada de utilizar el nombre de una empresa inexistente, aunque el tribunal desestimó el caso por falta de pruebas.
Belsat TV ha intentado en varias ocasiones registrar bajo este nombre su oficina Minsk, pero las autoridades competentes han rechazado repetidamente su solicitud.


 

Bielorrusia ocupa el puesto 157 -de180 países- en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2014 de Reporteros Sin Fronteras. Más sobre el país, en el Informe Anual de la organización.