Ir a la página principal del especial Día Mundial contra la censura en Internet

 

 Aumenta la potencia de Control 2.0

 

Se endurece la censura y la represión

 

La nueva estrategia de los regímenes autoritarios tiene que ver más con la manipulación y la propaganda en línea que con el bloqueo puro y duro. Cierto, países como China, Arabia Saudita o Irán todavía efectúan un filtraje severo dirigido sobre todo a sitios de microblogging y a las redes sociales, que incluso tiende a acentuarse en periodos de tensión, pero sus internautas continúan aprendiendo a evadir la censura. China reforzó la Gran Muralla electrónica y arremetió contra el anonimato de los internautas y de los usuarios de teléfonos móviles. Uzbekistán, Siria, Vietnam –sólo por citar algunos– aumentaron la censura para acallar el eco de las revoluciones que agitaban al mundo árabe.

 

Hoy en día, uno de cada tres internautas no tiene acceso a un Internet libre. Se resta importancia a la censura de la Red. Unos sesenta países practican la censura, ya sea a través del filtraje o del acoso a los usuarios activos. Otros podrían unírseles en los próximos meses y años. Por primera vez, Bangladesh bloqueó el acceso a sitios web debido a videos considerados ofensivos para el Profeta. Camboya censuró sitios informativos.

 

Los arrestos de blogueros y ciberciudadanos persisten, en 2010 se mantuvieron en el mismo nivel que el año precedente. Actualmente, 119 ciberciudadanos se encuentran en prisión; en marzo de 2010 lo estaban 120. Si bien en el año 2010 varios blogueros conocidos fueron liberados, como Kareem Amer, en Egipto, algunos días después de que finalizara su pena, o Adnan Hadjizade y Emin Milli, en Azerbaiyán, las autoridades han encontrado nuevos métodos para limitar la libertad de acción de blogueros y ciberdisidentes. Las falsas liberaciones –como la del defensor de la causa mongola, Hada, en China–, las desapariciones forzadas, así como los arrestos domiciliarios, se multiplican.

 

Las prisiones más grandes para los ciberciudadanos continúan siendo China (77 encarcelados), Vietnam (18) e Irán (9). En Vietnam, una nueva ola de detenciones precedió al Congreso del Partido Comunista, que tuvo lugar en enero de 2011. En febrero de 2011 el régimen chino emprendió arrestos relacionados con los llamados a manifestarse inspirados en las revoluciones árabes. Las autoridades temen el riesgo del contagio. Por primera vez en China, usuarios de Twitter fueron arrestados por sus publicaciones en la red social.

 

Uno de estos prisioneros es Liu Xiaobo, el único Premio Nobel de la Paz encarcelado hoy en día. El anuncio de su premio, en diciembre de 2010, desencadenó una respuesta de una violencia rara: censura de los sitios de microblogging, de toda alusión a este reconocimiento, interpelaciones, ubicación en residencia vigilada de cientos de allegados y partidarios del defensor de los derechos humanos y promotor de las libertades.

 

En Irán, por primera vez, ciberciudadanos encarcelados fueron condenados a pena de muerte. La pena de prisión más severa pronunciada contra un bloguero, impuesta a Hossein Derakhshan, conocido como padre de la blogósfera persa, ascendía a 19 años y medio de cárcel.

 

En la era del “Control 2.0” diversos métodos comprobados son utilizados con el acuerdo de las autoridades para impedir que los disidentes reinen en la Red y controlar mejor el mensaje.

 

Refuerzo de la propaganda y de la manipulación

 

Primero, se generalizó el uso de ataques informáticos tipo DoS (Denial of Service), así como la práctica de fishing, el robo de las contraseñas de los usuarios para obtener información confidencial. Uno de los episodios más mediatizados fue sin duda el pirateo de Google y de otras veinte empresas en China, a finales de 2009 e inicios de 2010.

 

Vietnam también utiliza los ataques para callar las voces disidentes; los sitios informativos independientes ubicados en el extranjero y aquellos que trataron el tema del proyecto minero de explotación de bauxita sufrieron las consecuencias en 2010.

 

Birmania no sólo intentó paralizar varios medios de comunicación independientes en línea sino que también quiso responsabilizar por la lentitud de la banda ancha a hackers que actuaban contra los intereses del país. Los ataques informáticos también son un arma utilizada por los disidentes: en Irán, el “ciberejército verde” atacó sitios oficiales. El grupo de “hacktivistas” llamado “Anonymous” paralizó el sitio de la presidencia tunecina y del Parlamento en enero de 2011, en el marco de la “Operación: Túnez”.

 

Precisamente en 2010 los regímenes autoritarios quisieron influir en la velocidad de conexión a Internet en su país, volviendo más lento el ancho de banda en periodos de elecciones o de manifestaciones. La velocidad de conexión se convirtió en el barómetro de la situación política y social de un país. Irán se volvió un maestro en la materia, utilizando ese procedimiento la víspera y el día de cada manifestación organizada por la oposición. Los regímenes derrocados de Ben Ali y de Mubarak también lo emplearon. Con frecuencia estas perturbaciones están acompañas de interferencias o del corte de las redes de telefonía móvil en las zonas concernidas, como sucedió en la plaza Tahrir, en El Cairo, por citar un ejemplo.

 

Otra estrategia iraní, que también se empleó en Bielorrusia durante las manifestaciones contra la reelección del presidente Lukashenko: redireccionar los sitios de la oposición o simplemente aquellos críticos, hacia sitios parecidos, pero cuyo contenido coincida más con la visión de las autoridades.

 

Por otra parte, todo gobierno que busca controlar la Web crea una ciberpolicía a la altura de sus ambiciones, que sigue de cerca, especialmente en las redes sociales, las actividades de los disidentes. También lanza grupos de blogueros “patrocinados” y pagados para publicar en línea comentarios favorables para las autoridades, ahogando los comentarios críticos. Los blogueros de la Brigada Rusa o del partido chino 50 Cent (por cada mensaje les pagan 50 centavos) dominan el tema. Al inicio, cuando sus opositores usaron Internet, las autoridades respondieron con represión; ahora, éstas proponen su propio contenido.

 

Corte de Internet: una medida drástica y costosa

 

En Egipto y luego en Libia se tomaron medidas extremas para intentar, en vano, acabar con los movimientos opositores al poder establecido. Egipto suspendió casi por completo el acceso a Internet la noche del 27 de enero de 2011, durante cinco días, lo que le ocasionó pérdidas económicas de al menos 90 millones de dólares, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Lo que demuestra hasta qué punto el uso de Internet está integrado a la economía global y es esencial para la vida económica de un país.

 

En cuanto a Libia, las autoridades primero cortaron el acceso, el 19 de febrero de 2011; los días que siguieron se registraron fuertes perturbaciones. El acceso fue de nuevo bloqueado a partir del 3 de marzo. No es la primera vez que el acceso a Internet es suspendido por completo en un país. Fue el caso de Nepal en 2005 y de Birmania en 2007. Pero tales medidas suscitan fuertes reacciones internacionales y exacerban más el rencor de los manifestantes, así como su inventiva a fin de encontrar los medios para hacer circular la información pese a todo. Los internautas regresaron a la “prehistoria” de Internet (uso del módem, del fax) o pasaron a la nueva generación tecnológica (un sistema de tweets por teléfono creado por Google y Twitter).

 

Birmania sacó sus conclusiones tras la suspensión de Internet efectuada en 2007 y realizó grandes modificaciones en su plataforma nacional, asegurándose de que los proveedores de acceso comuniquen de forma diferenciada a la población, el gobierno y los militares. Así, cuando ocurra la próxima crisis, la asamblea estará en condiciones de cortar el acceso a Internet a sus ciudadanos sin verse afectada directamente.

 

Las carencias de infraestructura en ocasiones son conservadas por algunos regímenes para mantener a la población alejada de la Red. Se prevé que en 2011 empiece a funcionar el cable submarino que conecta a Cuba con Venezuela, multiplicando las posibilidades de conexión a la banda ancha, lo que privará al régimen cubano de una de las excusas argumentadas con frecuencia, los problemas de acceso.

 

Corea del Norte se lanzó en 2010 sobre las redes sociales y hasta habría efectuado sus primeras conexiones al World Wide Web. No obstante, éstas seguirían siendo muy limitadas y manipuladas por el régimen con fines de propaganda.

 

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